Negocios que se trasladan y 'abandonan' sus antiguas sedes terminando en 'tugurios', se suma eso a una isla de San Andrés sin hospital ni viviendas ni reconstrucción tras el paso de Iota.
Noticias Caribe.
En la isla de San Andrés después de Iota, muchos negocios, casas y otros espacios quedaron en ruinas o se convirtieron en 'tugurios', pero para los habitantes, desde antes venían con el problema de abandono de varias estructuras y señalan que la administración departamental no ha podido poner en orden esta isla turística. Una de las recientes denuncias está relacionada con cómo quedó uno de los miradores al mar, que en su momento, fue uno de los lugares más apetecidos por los visitantes.
Funcionó en este punto, el reconocido restaurante El Rincón de la Langosta, que fue trasladado al centro de la ciudad. Actualmente el conocido establecimiento funciona en la Plazoleta de los Gallardos. Allí no solo funcionaba El Rincón de la Langosta, sino otros negocios, se trasladaron antes del Huracán Iota, y ahora es solo ruinas.
"No hay derecho que tiene conseción al pie del mar, esté convertido en un basurero y lleno de escombros", denunció un indignado ciudadano. Desde este lugar incluso se podían lanzar al mar a través de un tobogán.
A la Dimar, a la administración departamental se le exige "hacer algún tipo de requerimientio para que estas conseciones que se le entregan a los particulares no terminen en ruinas afeando el paisaje de San Andrés".
Piden que en el lugar se haga un cerramiento o alguna intervención, "que se restituyan las condiciones de sanidad, paisajísticas de San Andrés". Esta es una zona de riesgo por ser de baja mar, ante ello, no sería viable construir más negocios y menos un punto residencial, pero si piden, que se mejore el lugar, se evite que se siga convirtiendo en un basurero y un 'cementerio' de escombros. Hasta ahora las autoridades de la Gobernación de San Andrés no se han pronunciado.
Esta es la denuncia:
Esto ocurre en unas zonas donde denuncian, "no hay controles ni intervención para evitar que se conviertan en tugurios", pero en otras, si "mandan la policía".