El conflicto entre comunidades Misak y Nasa deja más de 80 heridos y obliga al Gobierno a convocar un diálogo urgente.
Noticias Colombia.
La tensión en el municipio de Silvia, Cauca, escaló a uno de sus puntos más críticos tras los recientes enfrentamientos entre integrantes de los pueblos indígenas Misak y Nasa. El más reciente balance confirma cinco personas fallecidas y más de 80 heridas, en medio de un conflicto territorial que evidencia profundas disputas históricas por la tierra.
Los hechos se concentraron en la zona rural conocida como La Ensillada, donde la confrontación entre comunidades derivó en una emergencia humanitaria que aún no logra ser contenida. Según reportes de organizaciones indígenas, entre las víctimas mortales hay tres integrantes del pueblo Misak y dos del pueblo Nasa, aunque la cifra fue inicialmente confusa debido a las dificultades de acceso al territorio.
La situación en el área sigue siendo delicada. Algunos cuerpos permanecen en el lugar de los enfrentamientos, lo que ha obligado a las autoridades a coordinar una misión humanitaria para su recuperación. Sin embargo, esta labor enfrenta riesgos adicionales por la posible presencia de actores armados en la zona, lo que incrementa la preocupación por la seguridad de quienes intentan ingresar.
Desde el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), se ha insistido en la urgencia de abrir canales de diálogo que permitan detener la violencia. Voceros de derechos humanos han advertido que, sin una intervención oportuna, el conflicto podría intensificarse y dejar nuevas víctimas.
En paralelo, el Gobierno nacional anunció medidas para intentar contener la crisis. El presidente Gustavo Petro convocó a una reunión con las máximas autoridades de ambos pueblos indígenas, prevista para el próximo lunes, con el objetivo de abordar el origen del conflicto: una disputa por aproximadamente 800 hectáreas de tierra.
La respuesta institucional también incluye el despliegue de refuerzos de seguridad en la zona, con el fin de evitar nuevos enfrentamientos y restablecer el control territorial. No obstante, la presencia de la fuerza pública no ha sido suficiente para disipar las tensiones acumuladas durante años.