Los movimientos sísmicos que se han sentido durante las últimas semanas en diferentes sectores del occidente colombiano tienen relación con la actividad generada después del fuerte sismo registrado el 10 de agosto, de magnitud 7,4 y una profundidad aproximada de 103 kilómetros.
Sin embargo, de acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano (SGC), no todos los eventos que se han presentado posteriormente corresponden a réplicas.
Fredy Tobar, coordinador de la Red Sismológica Nacional de Colombia, explicó que el seguimiento realizado por la entidad permitió identificar dos grupos de sismos dentro de la secuencia posterior al evento principal.
Dos grupos de sismos
El primer grupo corresponde a las réplicas del sismo del 10 de agosto. Estos movimientos se concentran principalmente a profundidades superiores a los 70 kilómetros, aproximadamente entre los 70 y 120 kilómetros.
El segundo grupo se encuentra a menor profundidad, principalmente entre los 30 y 70 kilómetros, con mayor concentración entre los 30 y 50 kilómetros. Es allí donde los especialistas identificaron un enjambre sísmico.
A diferencia de una secuencia de réplicas, un enjambre sísmico consiste en una sucesión de numerosos eventos que no tienen necesariamente un sismo principal claramente definido.
“Tenemos muchos eventos de muchas magnitudes”, explicó Tobar, al señalar que dentro de esta actividad incluso se han registrado movimientos superiores a magnitud 4. Uno de ellos alcanzó magnitud 4,9.
¿Qué relación tiene con el sismo del 10 de agosto?
Según la explicación entregada por el SGC, la energía liberada por el terremoto del 10 de agosto pudo haber generado cambios en los esfuerzos de sectores más superficiales de la corteza terrestre.
“Esa liberación de energía allá profunda pudo haber cambiado los esfuerzos o desestabilizado un poco lo que estaba más arriba en la corteza”, señaló Tobar.
Por ahora, los especialistas continúan analizando la secuencia para establecer con mayor precisión qué está ocurriendo en la zona donde se concentra el enjambre.
Desde el sismo del 10 de agosto, la Red Sismológica Nacional ha registrado alrededor de 1.600 eventos sísmicos, teniendo en cuenta las diferentes profundidades.
¿Que haya tantos sismos significa que viene uno más fuerte?
El SGC hizo una precisión importante: la cantidad de sismos registrados no permite determinar que necesariamente vaya a ocurrir un terremoto de mayor magnitud.
Tobar explicó que después de un evento de magnitud 7,4 es normal que se produzcan numerosos movimientos posteriores, muchos de ellos de magnitudes bajas, que pueden continuar durante días o incluso meses.
En el caso particular del enjambre sísmico, la entidad continúa estudiando su comportamiento.
“Esto no quiere decir que vayamos a tener un evento más grande, pero tampoco quiere decir que no lo vayamos a tener”, explicó el coordinador.
La razón es que la ciencia actualmente no permite predecir los terremotos, es decir, establecer con anticipación cuándo ocurrirán, en qué lugar o qué magnitud tendrán.
Por eso, el SGC insiste en que la actividad sísmica no debe interpretarse como una herramienta para anticipar un próximo terremoto.
La prevención sigue siendo la principal recomendación
Ante la imposibilidad de predecir estos fenómenos, la recomendación de los organismos de gestión del riesgo es prepararse.
Entre las medidas señaladas por Tobar está revisar que objetos, muebles y elementos ubicados en repisas estén correctamente asegurados para evitar que caigan durante un movimiento.
También recomendó mantener un kit de emergencia en un lugar de fácil acceso, especialmente cerca de una salida, y establecer previamente un plan familiar de emergencia que permita definir dónde encontrarse si ocurre un sismo cuando los integrantes de la familia están en lugares diferentes.
El llamado del SGC es a mantener la prevención como una práctica permanente, teniendo en cuenta que Colombia es un país sísmicamente activo.
Mientras continúan los estudios sobre el enjambre identificado en el occidente del país, la recomendación para la ciudadanía es consultar únicamente la información entregada por las autoridades y organismos técnicos especializados.