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Sí había policías pero "eran pocos, como dos o tres" y por eso no pudieron frenar "la cantidad de gente que llegó a subirse a la estatua". El Pueblo Misak defiende su decisión.

Entre el rechazo y el apoyo en medio del paro nacional de este 28 de abril, indígenas del Pueblo Misak llegaron hasta la estatua de Belalcázar en el oeste de Cali e intentaron derribarla, alcanzaron a partirla desde la base pero la policía llegó al sitio. Sí habían uniformados custodiándola, pero eran pocos y por eso no pudieron impedirlo.

Estatua de Belalcázar

Cuando los indígenas, que serían entre los que viven en Cali y unos llegados del Cauca, los policías se vieron sobrepasados en número y no pudieron evitar que dañaran el pedestal y la estatua casi cayera al piso. Sin embargo, pidieron refuerzo y varias patrullas llegaran al sitio para evitar que se partiera en su totalidad. Hasta ahora, hay alguno detenidos "por vandalismo" pero no hay claridad qué pasará con ellos. Lo que sí anunció el alcalde Jorge Iván Ospina, es que la estatua de Sebastián de Belalcázar se restaurará en su habitual sitio, apuntando a la ciudad. Desde la zona reportan que cerca de las 4 de la madrugada ya había gente llegando a la zona, "pero no sabíamos que iban a hacer".

El pueblo Misak hizo un juicio

Pasadas las 7:00 de la mañana luego del daño, autoridades policiales y distritales tomaron control de la situación. Lograron evitar que cayera la estatua de Belalcázar. https://twitter.com/tubarconews/status/1387384329517641728?s=19 El Movimiento de Autoridades Indígenas del Sur Occidente, AISO, que se une al Paro Nacional y la Minga Nacional. se atribuyó el 'juicio' en el que se determinó que como en el Morro del Tulcán en Popayán, en Cali también debía caer Sebastián de Belalcázar. “Así como cayó Sebastián en Cali en el marco de la reivindicación de la memoria histórica del pueblo Misak en el valle de PUBEN, asi caerá Iván Duque y su reforma tributaria”, advierte el movimiento. Esta decisión ha causado polémica y debate en la ciudad. Unos aplauden que se haya tumbado "un símbolo de represión", otros criticaron que se hagan daños a bienes públicos. Carlos Alberto Rojas, secretario de Seguridad y Justicia, informó que "lo más importante es proteger la vida y la integridad de las personas". No aclaró cómo se daría un posible proceso de judicialización contra quienes dañaron la estatua, pero informó que "esperamos unos informes en el transcurso de la mañana para tomar decisiones".