La pintura repelente será aplicada en tanques y lavaderos para reducir los criaderos del mosquito.

Noticias Valle.

La lucha contra el dengue suma una nueva herramienta en el Valle del Cauca. En medio del aumento del riesgo por la circulación del mosquito transmisor, el departamento comenzó a implementar una estrategia que busca impedir que el insecto encuentre lugares donde reproducirse dentro de las viviendas.

El piloto ya empezó en cinco municipios: Vijes, Pradera, Florida, Guacarí y Yumbo. Allí, brigadas de la Unidad Ejecutora de Saneamiento del Valle (UESVALLE) recorrerán los barrios para aplicar una pintura con efecto repelente en tanques y lavaderos. Estos son dos de los sitios donde con mayor frecuencia se desarrollan las larvas del Aedes aegypti.

La intervención no tendrá ningún costo para los habitantes. Hace parte de una apuesta preventiva para disminuir el impacto que podría tener un nuevo incremento de casos de dengue en esas poblaciones.

¿Cómo funciona la pintura repelente contra el dengue?

De acuerdo con la Secretaría de Salud del Valle, el producto crea una barrera que evita que la hembra del mosquito pueda adherirse a las superficies para depositar sus huevos. Al impedir ese proceso, se corta el ciclo de reproducción del insecto y disminuyen los criaderos dentro de las viviendas.

¿Qué deben hacer las familias antes de la visita?

Las autoridades aclararon que la pintura no representa riesgos para las personas ni para las mascotas. Además, no genera olores fuertes durante su aplicación.

Después de 24 horas de secado, los tanques y lavaderos pueden volver a utilizarse con normalidad. La recomendación es respetar ese tiempo antes de volver a llenarlos.

Para facilitar el trabajo de las brigadas, los hogares deberán dejar vacíos y completamente secos los recipientes donde será aplicada la pintura.

Secretaría de Salud pide abrir las puertas a las brigadas

La secretaria de Salud del Valle, María Cristina Lesmes, insistió en que la participación de la comunidad será determinante para que la estrategia tenga resultados.

"Todo lo que necesitamos es que, en los municipios y barrios donde estamos trabajando, las familias nos abran las puertas y permitan el ingreso del personal de la UESVALLE, que va plenamente identificado y acompañado por líderes comunitarios de cada sector. Solo les pedimos tener los tanques y lavaderos desocupados y secos para realizar la aplicación de la pintura".

Durante su intervención, la funcionaria explicó que el piloto ya comenzó en varios municipios. También recordó que la aplicación deberá repetirse cada año para mantener su efectividad.

"Hemos empezado esa estrategia en Pradera, en Florida, en Guacarí y estamos haciéndolo nuevamente en Vijes porque hay que repetirlo cada año. Eso produce un efecto repelente de la zancuda que no se puede fijar en la pared y no puede poner sus huevitos que no se pueden volver larvas ni zancudo. No es tóxica, no huele, no hace daño a los animales, no hace daño a los humanos", señaló.

Personal de UESVALLE estará plenamente identificado

Las autoridades recordaron que el personal de la UESVALLE llevará gorra, chaleco y carné institucional. Estos elementos permitirán a los habitantes reconocer fácilmente a los funcionarios durante las visitas domiciliarias.

Cada recorrido contará con el acompañamiento de líderes comunitarios. Con ello se busca brindar confianza a las familias y facilitar el ingreso a las viviendas donde se aplicará la pintura.

La meta es reducir el impacto del dengue

La estrategia se complementará con las medidas tradicionales de prevención. Entre ellas están eliminar recipientes con agua estancada y mantener limpios los espacios donde pueda reproducirse el mosquito.

Mientras avanza el piloto, la participación de la comunidad será determinante para ampliar la cobertura de las jornadas. Las autoridades esperan que esta iniciativa contribuya a reducir la presencia del Aedes aegypti y ayude a disminuir los casos de dengue en los municipios priorizados.

Le puede interesar: Atentado en Cali: la dolorosa factura que aún paga María Elena Echeverry