Ningún recurso logró cambiar el rumbo de un proceso que duró más de un año.
Noticias Internacionales.
La española Noelia Castillo Ramos, de 25 años, falleció el jueves 26 de marzo tras recibir la eutanasia, procedimiento que había solicitado desde 2024 y que estuvo marcado por una prolongada disputa judicial.
Murió en una residencia sociosanitaria de Sant Pere de Ribes, en el Hospital Residencia Sant Camil, en Barcelona, donde permanecía ingresada, luego de más de un año de espera para que se cumpliera su voluntad.
El caso tuvo que pasar por cinco instancias judiciales, incluida la vía europea, antes de que se autorizara el procedimiento. En todas, los tribunales respaldaron su decisión.
La Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña aprobó su solicitud por unanimidad, al determinar que presentaba “una situación clínica no recuperable”, con dolor y sufrimiento crónico, además de conservar sus facultades mentales.
Oposición familiar prolongó el proceso
El padre de la joven interpuso varios recursos para frenar la eutanasia, argumentando que no estaba en condiciones de decidir, pero todas las instancias judiciales rechazaron estas solicitudes.
Días antes de su muerte, la joven expresó: «Lo he conseguido y a ver si ya por fin puedo descansar porque ya no puedo más». También afirmó: «Yo, antes de pedir la eutanasia, veía mi mundo muy oscuro, no tenía ni metas, ni objetivos ni nada».
La historia generó controversia en España por su edad y porque no se encontraba en una fase terminal, lo que reabrió la discusión sobre los límites de la ley.
Antecedentes de su condición
La joven había enfrentado múltiples situaciones difíciles, incluidos intentos de suicidio. Uno de estos, en 2022, la dejó parapléjica tras caer desde un quinto piso.
El caso se convirtió en uno de los más representativos desde la entrada en vigor de la ley de eutanasia en 2021 y en uno de los primeros en llegar a instancias judiciales de alto nivel.
Desde la aprobación de la norma, según la presidenta de la Asociación por el Derecho a Morir Dignamente de Cataluña, Cristina Vallès, cerca de 1.300 personas han accedido a la eutanasia en España, consolidando este derecho dentro del sistema legal.





























