Las mujeres rurales del Valle del Cauca en municipios como Roldanillo, Trujillo y Pradera están liderando una transformación poderosa con iniciativas productivas. Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, a través de Colombia Productiva, en alianza con Fundación Promigas y Red Adelco lo hicieron posible
Noticias Cali
Fundación Promigas y Red Adelco, en alianza con AndinOrganic, trabajan para fortalecer las capacidades y ampliar las oportunidades comerciales de mujeres rurales. Las mujeres de Roldanillo, Trujillo y Pradera, en el Valle del Cauca, lideran un cambio profundo mediante proyectos productivos que impulsan el desarrollo social . Te contamos de qué se trata.
Lea también:
‘Comercializadoras agroindustriales más productivas’ es un programa de ayuda para genera ventas, nuevos conocimientos y mejor infraestructura y calidad para siete comercializadoras agroindustriales, con cobertura en 10 departamentos, compuestas principalmente por víctimas del conflicto armado.
Este programa hace parte de la estrategia de economía popular que lidera el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, a través Colombia Productiva, y que responde a los lineamientos de la Política de Reindustrialización que busca el crecimiento productivo y comercial de las unidades productivas, tuvo dos grupos de atención localizada: el primero, en los departamentos de Arauca, Boyacá, Casanare, Norte de Santander y Santander. El segundo, en Cauca, Huila, Nariño, Tolima y Valle del Cauca.
Mujeres Fuertes y emprendedoras
El modelo social AndinOrganic, una de las comercializadoras beneficiadas combinó propósito comunitario con sostenibilidad comercial y logro impactar positivamente en los municipios vallecaucanos de Roldanillo, Trujillo y Pradera.
Julio Bueno, representante legal de AndinOrganic, compartió detalles en entrevista con TuBarco, sobre el impacto del proyecto y explicó por qué las mujeres son protagonistas esenciales en esta iniciativa.
"Tenemos dentro de nuestras comunidades mujeres líderes supremamente fuertes, que han desarrollado proyectos y han logrado una gran incidencia en sus territorios. Nuestro modelo de negocio social busca impactarlas positivamente", afirmó
AndinOrganic, que nació en 2014, tiene como objetivo principal mejorar la calidad de vida de pequeños productores, promoviendo el aumento de sus ingresos y el fortalecimiento del tejido comunitario.
En este caso particular, el proyecto se desarrolla en zonas históricamente afectadas por la violencia, donde muchas de sus lideresas han enfrentado retos extremos y, pese a ello, siguen construyendo futuro desde la tierra.
"Este proyecto tiene un significado especial para mí", confesó Bueno, originario del municipio de Toro. "Mis raíces son campesinas. Mi trayectoria profesional la he enfocado en aportar a comunidades que no han sido reconocidas y que merecen oportunidades reales".
Una alianza con sentido de territorio
Nada de esto sería posible sin el compromiso genuino de aliados estratégicos. En este proyecto, la Fundación Promigas se ha destacado no solo por su apoyo, sino por su enfoque de trabajo real en territorio. “Cuando hablamos de responsabilidad social corporativa, muchas veces se queda en el papel. Pero con Fundación Promigas ha sido diferente. Hay una comunicación directa, un seguimiento constante, y sobre todo, una voluntad real de construir desde la base”, explicó Bueno.
La Fundación ha acompañado a AndinOrganic y a las asociaciones participantes en todas las etapas del proyecto, desde la conceptualización hasta la implementación de activos productivos. “Hay un interés genuino de conocer lo que pasa en los territorios, de construir junto con las comunidades, no desde el escritorio”, agregó.
Este proyecto no solo aporta a la reparación social y económica de víctimas del conflicto armado, sino que visibiliza y fortalece el papel de la mujer rural en la construcción de paz.
Las asociaciones vinculadas ya vislumbran nuevos pasos y proyectos que permitan escalar el impacto. Y en esa hoja de ruta, la presencia activa de Fundación Promigas será clave para continuar sembrando transformación.
“Colombia tiene una deuda histórica con las víctimas del conflicto. Y esa deuda también incluye a las mujeres rurales, que han resistido, trabajado y liderado en silencio. Hoy, desde AndinOrganic y con aliados como Fundación Promigas, queremos que su voz se escuche y su trabajo sea reconocido”, concluyó Julio Bueno.
Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Andinorganic Colombian Coffee (@andinorganic)
Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Fundación Promigas (@fundacionpromigas)