Autoridades confirman que uno de los explosivos detonó y ofrecen millonaria recompensa para capturar a los responsables.
Noticias Cali.
Una mujer de 42 años se convirtió en la única persona lesionada tras el atentado registrado en la mañana de este 24 de abril en Cali, en inmediaciones del Batallón Pichincha, donde la explosión de un artefacto generó alarma y activó protocolos de emergencia en la ciudad.
De acuerdo con el reporte oficial de la Secretaría de Salud, la mujer se encontraba transitando por el sector cuando ocurrió la detonación de uno de los cilindros bomba que habrían sido lanzados desde una buseta. Aunque el impacto fue considerable, la rápida atención permitió estabilizarla en el lugar antes de su traslado a un centro asistencial.
El diagnóstico médico confirmó que la víctima presenta trauma craneoencefálico leve, además de un trauma cerrado de tórax y lesiones en extremidades y columna. Pese a la complejidad de las afectaciones, su estado general es estable y ha respondido de manera positiva al tratamiento recibido por el personal de salud.
Las autoridades sanitarias indicaron que, tras la explosión, se activó una alerta hospitalaria en la ciudad para garantizar la atención inmediata de posibles afectados. Asimismo, se adelantó un barrido en diferentes centros médicos con el fin de descartar la llegada de más personas lesionadas por sus propios medios.
En paralelo, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, rechazó el ataque y lo calificó como parte de una ofensiva criminal contra la ciudad. Según los primeros informes, los responsables habrían intentado detonar dos artefactos explosivos, aunque solo uno llegó a estallar.
Frente a la gravedad del hecho, la administración municipal anunció una recompensa de hasta 50 millones de pesos para quien suministre información que permita identificar, capturar y judicializar a los responsables del atentado.
Además, se implementó un plan candado en la zona con el despliegue de unidades de la Fuerza Pública, mientras se desarrolló un consejo de seguridad en el que participaron autoridades civiles y militares para definir nuevas medidas de protección.
El caso mantiene en alerta a la ciudad, no solo por la naturaleza del ataque, sino por el riesgo que representa para la población civil, como quedó evidenciado en la mujer herida que, pese a no registrar lesiones de gravedad, refleja el impacto de este tipo de acciones violentas en la ciudadanía.




























