El Congreso recibió un nuevo proyecto de ley que plantea cambios en la forma en que las EPS deben hacer seguimiento a sus afiliados. La iniciativa fue presentada por el representante a la Cámara Yamit Noé Hurtado y lleva el nombre de Kevin Acosta, el niño de siete años que murió en febrero de 2026 en medio de dificultades relacionadas con el acceso oportuno a su tratamiento para la hemofilia.
La propuesta parte de una idea central: que las EPS no esperen únicamente a que una persona llegue a un servicio de urgencias o presente una complicación para intervenir. Según explicó Hurtado, el proyecto busca establecer mecanismos para identificar riesgos de manera anticipada y mantener un seguimiento sobre las personas que ya tienen una enfermedad diagnosticada.
Dos niveles de seguimiento
El primer nivel corresponde a la vigilancia de afiliados que no tienen una enfermedad diagnosticada, con el objetivo de identificar factores de riesgo y detectar de manera temprana posibles problemas de salud. El segundo está dirigido a quienes ya tienen un diagnóstico y para quienes las EPS deberían realizar un seguimiento continuo que evite complicaciones que requieran hospitalizaciones o servicios de mayor complejidad.
El proyecto contempla que estas labores puedan apoyarse en visitas domiciliarias, telemedicina y especialistas itinerantes, especialmente en poblaciones con mayores riesgos o dificultades para acceder a determinados servicios.
La propuesta también incluye sanciones
El incumplimiento grave o reiterado de las obligaciones de vigilancia y control por parte de las EPS podría convertirse en una infracción administrativa y dar lugar a actuaciones de la Superintendencia Nacional de Salud. Hurtado ha señalado que la intención no es eliminar las EPS, sino modificar la manera en que gestionan el riesgo de la población que tienen a cargo.
La iniciativa también plantea acercar la atención especializada a los territorios, permitiendo que municipios puedan asociarse para contratar especialistas itinerantes que presten servicios en el primer nivel de atención, con financiación a cargo de las EPS mediante los recursos correspondientes a la UPC.
El caso que dio nombre al proyecto
El nombre de la iniciativa está relacionado con el caso de Kevin Acosta, un niño diagnosticado con hemofilia A severa. La Procuraduría informó en marzo de 2026 que la falta de suministro oportuno de un medicamento para tratar su enfermedad incidió en el deterioro de su estado de salud, y señaló que el menor estuvo cerca de dos meses sin recibirlo y que, al momento de su fallecimiento, no estaba asignado a una IPS.
La Procuraduría anunció actuaciones disciplinarias y el traslado de información a la Fiscalía para establecer las posibles responsabilidades relacionadas con el caso.
Si hubiésemos tenido a Kevin Acosta vigilado con visita permanente, con una llamada telefónica, con sus medicamentos a tiempo, no tendríamos ahorita que estar lamentando esta tragedia.
¿Qué pasaría si el paciente no cumple sus controles?
El proyecto establece que el incumplimiento de los deberes del paciente, como no asistir a controles médicos o no seguir determinadas indicaciones, no podría ser utilizado por las EPS o las IPS para negarle, suspenderle, restringirle o retrasarle la atención en salud. Así, la propuesta busca que las obligaciones de seguimiento recaigan también sobre las entidades responsables de gestionar el riesgo de sus afiliados, sin retirar el derecho a la atención cuando el paciente no cumpla alguna recomendación médica.
El proyecto apenas inicia su trámite en el Congreso, por lo que sus disposiciones todavía deberán ser discutidas y eventualmente modificadas durante el proceso legislativo.