Con un recorrido de 6,7 kilómetros entre las veredas Chicoral y Chicoralito, la Ruta Río Bitaco Bonito se consolida como la nueva ruta turística del Valle del Cauca

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Naturaleza, conservación y turismo se unen en la Ruta Río Bitaco Bonito, un recorrido de 6,7 kilómetros que nace en La Cumbre como la nueva ruta turística del Valle del Cauca para reconectar con el río Vitaco y su biodiversidad.

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La Cumbre, Valle del Cauca. Con el objetivo de fortalecer la apropiación social del territorio y promover el turismo de naturaleza responsable, fue presentada oficialmente la Ruta Río Bitaco Bonito, un recorrido de 6,7 kilómetros que se consolida como una nueva apuesta para el desarrollo sostenible y turístico en el corregimiento de Bitaco, municipio de La Cumbre.

La iniciativa es liderada por la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC),, en articulación con la Fundación Agrícola Himalaya, y fue financiada mediante el Fondo Participativo para la Acción Ambiental.

El proyecto busca generar conciencia ambiental y fortalecer el vínculo de las comunidades con el río Vitaco, uno de los ecosistemas más importantes de la zona.

Un recorrido para reconectar con el río Vitaco

La Ruta Río Bitaco Bonito conecta las veredas Chicoral y Chicoralito, abarcando la parte alta y media del afluente, y transformando el paisaje en un escenario educativo, recreativo y ambiental. A lo largo del trayecto, tanto habitantes como visitantes pueden disfrutar de caminatas ecológicas, avistamiento de aves y contacto directo con la biodiversidad del territorio.

Según los promotores del proyecto, el objetivo principal es “volver los ojos hacia el río Bitaco”, logrando que los lugareños y turistas se enamoren de este ecosistema, lo valoren y asuman un compromiso activo con su protección y cuidado.

Educación ambiental y participación comunitaria

Uno de los pilares de la ruta es su enfoque pedagógico. El proyecto cuenta con estaciones temáticas y señalización interpretativa, que invitan a descubrir el valor del agua, la riqueza de la flora y fauna local, y el papel fundamental que cumplen las comunidades en la conservación del entorno natural.

Además, el proceso incluyó un amplio componente de participación comunitaria, en el que se vincularon instituciones educativas, juntas locales y habitantes del corregimiento, con el acompañamiento técnico del Fondo Participativo para la Acción Ambiental y la Fundación Himalaya.