Antes de convertirse en el principal escenario cultural de la ciudad, el Teatro Municipal de Cali fue una casa abandonada marcada por el miedo.
Noticias Cali.
La historia del Teatro Municipal de Cali tiene su origen en una antigua casona cerrada por décadas tras un brote de lepra. Este relato recorre un episodio poco conocido de la historia de Cali.
Lea también:
La historia del Teatro Municipal de Cali no comienza entre aplausos ni luces de escenario, sino en el silencio, el miedo y el abandono. A inicios del siglo XX, en pleno corazón de la ciudad, existía una casona sellada durante más de veinte años, evitada por los transeúntes y rodeada de supersticiones.
Nadie imaginaba que ese lugar, marcado por la tragedia, se convertiría en el escenario cultural más importante de la capital vallecaucana. Según relatos históricos basados en información encontrada en aquellacali.blogspot.com—, en 1895 esa casa era una de las más bellas de Cali.
Su portón empedrado y ventanas de madera sólida despertaban admiración. Allí vivía una familia acomodada: un antioqueño emprendedor, su esposa caleña y sus trece hijos, símbolo de prosperidad y prestigio social.

. El abandono permitió que el paso del tiempo hiciera estragos en la edificación, que terminó con un aspecto ruinoso, reflejo del drama vivido.
Cuando la casa fue entregada a don Manuel María Buenaventura, los terrenos vecinos estaban cercados con guaduas; para despejarlos, el alcalde dispuso de diez presos, a quienes el señor Buenaventura pagó 7 pesos con 50 centavos a cada uno.
Nueve años más tarde, el 30 de noviembre de 1927, en ese mismo sitio se levantó el Teatro Municipal, inaugurado con la ópera El Trovador, del compositor Giuseppe Verdi.





























