La tragedia ocurrió durante exámenes en el Liceo Barthélemy Boganda de Bangui, dejando 29 estudiantes muertos y más de 250 heridos.

Noticia Internacional.

El pasado 25 de junio, lo que debía ser una jornada clave para miles de estudiantes que presentaban los exámenes de bachillerato terminó en una de las peores tragedias escolares en la historia reciente del país.

Una explosión en un transformador eléctrico del Liceo Barthélemy Boganda, en el centro de Bangui, provocó una estampida que dejó 29 estudiantes muertos, en su mayoría niñas, y más de 250 personas heridas.

El hecho ocurrió cuando se intentaba restablecer el suministro eléctrico interrumpido en el plantel. Siga leyendo: Encontraron sin vida a Juliana Marins, la joven brasileña que cayó al cráter de un volcán en Indonesia

La explosión generó una fuerte onda expansiva que causó humo, ruido y caos. Con cerca de 6 000 estudiantes en las instalaciones, el pánico fue inmediato.

Muchos corrieron hacia las salidas, pero el colapso de escaleras, pasillos y la aglomeración en puertas estrechas agravó la situación. Algunos jóvenes incluso saltaron desde pisos superiores intentando salvar sus vidas.

Los hospitales de Bangui colapsaron ante la emergencia. Muchos heridos fueron trasladados en motos y camionetas por falta de ambulancias disponibles.

Según testigos, varios cuerpos quedaron atrapados en pasillos y escaleras. El balance oficial confirmó la muerte de 29 estudiantes, 16 de ellos niñas, y cientos de lesionados, varios en estado crítico.

El presidente Faustin-Archange Touadéra decretó tres días de duelo nacional y ordenó que todos los gastos médicos de las víctimas fueran cubiertos por el Estado.

El gobierno también suspendió los exámenes en otros colegios y anunció una investigación urgente para establecer responsabilidades.

La indignación pública no tardó en manifestarse. Padres de familia y líderes comunitarios denunciaron fallas estructurales, negligencia en el mantenimiento del sistema eléctrico y la falta de planes de evacuación adecuados.

El presidente de la asociación de padres del liceo, Gédéon Cyr Ngaïssé, pidió justicia: “Lo que pasó es inaceptable. Nadie debería morir en un colegio”.

El Liceo Barthélemy Boganda, fundado en 1954 y nombrado en honor al padre de la independencia centroafricana, es considerado un símbolo educativo del país.

A pesar de recientes renovaciones en aulas y baños, la infraestructura eléctrica, clave en este desastre, no había sido actualizada adecuadamente.

Hoy, la República Centroafricana enfrenta no solo el luto de decenas de familias, sino también la urgente necesidad de replantear la seguridad escolar.

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