Habitantes denuncian que la violencia se repite cada semana.
Noticias Cali.
Frente al Hospital Primitivo Iglesias, en la Comuna 8 de Cali, el sonido de las sirenas ya no solo anuncia emergencias médicas, sino también la violencia que se repite una y otra vez en sus alrededores. Lo que debería ser un espacio de atención y alivio se ha convertido, según los vecinos, en un punto de miedo constante.
La noche del martes, un nuevo tiroteo interrumpió la calma. Dos personas resultaron heridas cuando sicarios que se desplazaban en motocicleta dispararon contra ellas mientras esperaban noticias de un familiar que había ingresado minutos antes al hospital con una herida de bala.
El personal médico reaccionó de inmediato, brindando los primeros auxilios antes de remitir a los heridos a otro centro asistencial. De acuerdo con los reportes oficiales, ambos se encuentran fuera de peligro.
Sin embargo, para los habitantes del sector, este no fue un hecho aislado. Muchos aseguran que los ataques cerca del hospital son cada vez más frecuentes y que la violencia se traslada hasta los mismos espacios donde las familias buscan salvar a sus seres queridos.
“Aquí ya no hay seguridad. Cada vez que hay un enfrentamiento, los familiares de los heridos quedan expuestos. Ya uno no sabe si ir al hospital o esconderse”, relató un residente que prefirió mantener su identidad en reserva.
El miedo no solo recae sobre los vecinos. El personal médico también ha manifestado preocupación por el riesgo que enfrentan al atender emergencias en medio de un entorno hostil.
El secretario de Salud de Cali, Germán Escobar, rechazó el ataque y recordó que los centros de salud deben ser respetados en cualquier circunstancia.
“La misión médica y las instalaciones sanitarias están protegidas por el Derecho Internacional Humanitario. Ninguna forma de violencia puede justificarse en estos espacios. El personal de salud cumple una labor vital y debe ser protegido”, declaró.