Paisajes reconocidos por su belleza y tranquilidad.

Noticias Caribe.

En el corazón de Manaure, Cesar, municipio bautizado como El Balcón del Cesar por su ubicación privilegiada en la Serranía del Perijá, se encuentra uno de los destinos turísticos más emblemáticos de la región: el Balneario Paso de la Danta. Este paraje natural ha sido por décadas un punto de encuentro para lugareños y visitantes que buscan disfrutar de las aguas cristalinas del río Manaure, rodeadas de montañas, vegetación exuberante y un clima fresco.

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El balneario está situado en el sector suroriental de la cabecera municipal, en el barrio Don Bosco, donde el río forma dos grandes pozos naturales: uno bajo el puente principal y otro dentro del estadero La Danta. Estos escenarios son reconocidos por su belleza y tranquilidad, convirtiéndose en espacios ideales para el turismo familiar y de naturaleza. Además, a su alrededor se encuentran zonas campestres como La Granjita y La Casona, que complementan la oferta rural.

Su nombre proviene de una leyenda popular: en épocas pasadas, habitantes del pueblo aseguraban que en los pozos solía aparecer con frecuencia una danta, animal típico de la región, lo que dio origen a la denominación de este rincón natural. La tradición oral ha mantenido vivo este relato, sumando un componente cultural y mítico a la experiencia de visitar el balneario.

En 1996, el Concejo Municipal declaró al Paso de la Danta como patrimonio turístico e histórico de Manaure, reconociendo su importancia para el municipio y la región. Este reconocimiento lo incluyó dentro de un circuito de atractivos naturales junto a la Cueva de los Siete Caballeros, el Paso de la Canoa, el Chorrito y la Cascada del Tequendama, que en conjunto consolidan a Manaure como un destino de gran proyección turística en el Cesar.

Además del atractivo natural del Paso de la Danta, Manaure ofrece a sus visitantes un paisaje montañoso sin igual, con senderos ecológicos, cascadas y miradores que permiten contemplar el esplendor de la serranía. Su clima templado, que contrasta con el calor de Valledupar y la planicie del Cesar, lo convierte en un destino preferido para quienes buscan descanso, aire puro y contacto directo con la naturaleza.

Gracias a recientes inversiones en la vía que conecta a La Paz con Manaure, el acceso al municipio se ha visto fortalecido, lo que facilita la llegada de turistas nacionales y extranjeros. El balneario Paso de la Danta, símbolo de la tradición y orgullo local, se mantiene como uno de los lugares más representativos del Balcón del Cesar, un municipio que sigue apostando por el turismo como motor de desarrollo económico y social.

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