Ya fue identificado pero se fugó del sitio, la hermana de la madre encontró los cuerpos en la cama. La policía en Santa Marta, realizó un plan candado para dar con el sujeto, sus hijastros tenían 12 y 7 años de edad.
Noticias Caribe.
A Emperatriz Linares y a sus dos pequeños hijos, Miguel y Jesibell, los atacó el hombre con el que convivían: su pareja y padrastro de los menores, en una zona de desarrollo incompleto (invasión) en Santa Marta, donde vivían. Los hijastros, tenían 12 y 7 años de edad. Así se vivió la noche del martes la tragedia en la comunidad:
Lo que se ha conocido, es que la mujer, de nacionalidad venezolana, y sus dos hijos; de 12 y 7 años de edad, fueron atacados salvajemente por el hombre con quien convivían. La gente alcanzó a escuchar algunos gritos en una humilde vivienda del barrio La Invasión, al nororiente de Santa Marta en el sector de Villa Concha, pero las peleas eran frecuentes. Nadie se acercó, ni trató de intervenir. Tampoco llamaron a la policía.
El sujeto, sería la pareja sentimental de la víctima y padrastro de los niños, conocido en la zona como alias 'El chocoano'. Ya las autoridades lo identificaron, se trata de Luis Enrique Cuestas A. Este hombre, que sería colombiano, se dio a la fuga tras cometer el triple homicidio, que sería un Feminicidio e infanticidio, a los dos hijastros les produjo también varias heridas. Los cuerpos de las víctimas fueron hallados por una hermana de la mujer, que llegó al lugar y encontró la sangre en toda la vivienda y a ellos, en la cama ya sin vida. La policía en Santa Marta hasta ahora no ha informado sobre este caso.
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En la última decáda, más de 400 menores han sido asesinados a manos de sus familiares o personas cercanas, en Colombia. El padrastro, en muchos casos, termina siendo el abusador u homicida de los menores. Colombia tiene la Ley 724, sancionada en 2001, con la que se busca sensibilizar a la familia, la sociedad y el Estado "sobre su obligación de asistir y proteger a los niños y niñas para garantizarles su desarrollo armónico e integral". Pero el panorama y la realidad, son dolorosos.