El caso conmocionó a Colombia en diciembre del año pasado.
Noticias Caribe.
El Juzgado Segundo Promiscuo del Circuito de Puerto Colombia sentenció a 31 años y 3 meses de prisión a Jorge Luis Borrero Barceló, declarado culpable del feminicidio agravado de su expareja, Giselle Celín Villalobos, ocurrido el 30 de diciembre de 2024. La brutal agresión, registrada a plena luz del día en la Vía al Mar, conmocionó al país por la violencia con la que fue ejecutada y por la difusión del hecho en redes sociales.
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Según el expediente, Borrero atacó a Giselle con un arma blanca después de detener la motocicleta en la que se desplazaban. Le propinó más de veinte heridas mortales en el kilómetro 95 de la vía que conduce de Cartagena a Barranquilla. El hecho fue presenciado por transeúntes que, en medio del horror, grabaron lo ocurrido. Las imágenes se hicieron virales y generaron rechazo e indignación a nivel nacional.

Durante el juicio, la Fiscalía presentó contundentes pruebas que evidenciaban un patrón de violencia sistemática. Se documentaron antecedentes de maltrato físico, psicológico y amenazas por parte del agresor, entre ellas la frase repetitiva: “Si no eres para mí, no eres para nadie”. Aunque Borrero nunca aceptó los cargos, el material probatorio permitió a la justicia establecer su responsabilidad penal.
La sentencia, dictada este 14 de julio, establece una condena de 375 meses de prisión por el delito de feminicidio agravado, uno de los más graves en el ordenamiento jurídico colombiano. El juez consideró que existieron agravantes como la premeditación, la relación previa con la víctima y la sevicia con la que actuó el condenado.

La familia de Giselle expresó su dolor y aseguró que, aunque la condena no les devuelve a su ser querido, representa un avance en la búsqueda de justicia. Asimismo, pidieron que este caso sirva como ejemplo de la necesidad urgente de fortalecer las rutas de protección a mujeres en situación de riesgo, para evitar que tragedias como esta se repitan.

El caso de Giselle Villalobos se convierte en un símbolo más de la violencia feminicida que persiste en Colombia. La condena contra Jorge Luis Borrero busca enviar un mensaje claro: los crímenes de género no quedarán impunes, y las instituciones deben seguir reforzando su actuar frente a estos hechos que enlutan al país.
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