El Fondo Nacional del Ahorro (FNA) cuenta con una línea de financiación para la compra de vivienda usada que puede cubrir hasta el 90 % del valor comercial del inmueble. La entidad precisa que este porcentaje no se otorga automáticamente a todos los solicitantes.
La financiación aplica para viviendas de interés prioritario (VIP), viviendas de interés social (VIS) y propiedades que superan los topes establecidos para VIS, ubicadas en cualquier ciudad o municipio del país. El FNA estudia los ingresos, las obligaciones financieras y la capacidad de pago de cada afiliado antes de definir el monto a prestar.
¿Quiénes pueden solicitar el crédito?
Para acceder a esta línea es necesario estar afiliado al FNA, mediante el traslado de cesantías o a través del Ahorro Voluntario Contractual (AVC). También se exige tener entre 18 y 75 años al momento de la aprobación del crédito, presentar la documentación requerida y superar el estudio financiero correspondiente.
¿Cuánto dinero puede prestar el FNA?
Si una propiedad tiene un valor comercial de 200 millones de pesos y el solicitante obtiene el porcentaje máximo de financiación, el crédito podría llegar hasta 180 millones de pesos. Los 20 millones restantes, más los gastos asociados a la compra y legalización, deben ser cubiertos por el comprador. El porcentaje y el monto definitivo dependen del estudio financiero de cada caso.
¿Qué documentos se necesitan?
Entre los documentos que puede solicitar la entidad están la promesa o contrato de compraventa, el certificado de tradición y libertad, la copia de la escritura pública, los documentos de identidad de los propietarios y la documentación relacionada con las garantías del crédito. El inmueble también debe pasar por un avalúo comercial y un estudio jurídico.
¿Cómo es el proceso y a cuántos años se puede pagar?
El trámite inicia con la afiliación al Fondo y la solicitud del crédito, seguido del estudio de la situación financiera del interesado. Después de elegir el inmueble, se presenta la documentación, se realizan el avalúo y el estudio jurídico, y continúan las etapas de legalización, firma de escritura y registro antes del desembolso.
El plazo de pago depende del sistema de financiación elegido: para créditos en UVR puede ir de 5 a 30 años, mientras que en pesos puede llegar hasta 20 años.