Para algunos un completo tabú, para otros la forma más pura de demostrar el amor; esto pasa en Cali, la ciudad con el mayor número de moteles en Colombia.
Noticias Cali.
Desde un estudio revelado por las Cámaras de Comercio de cada país, se pudo conocer que Cali ostenta el primer lugar con el mayor número de moteles.
Cali en la actualidad tiene más de 7000 moteles, mientras otras ciudades como Barranquilla, Medellín o Bogotá, no llegan ni siquiera a los mil.
Los moteles comúnmente son sitios de descanso pasajeros para viajeros en países como Estados Unidos, donde muchos pueden llegar en pasadía; descansar y al día siguiente seguir su destino.


Estos son más económicos que un hotel, pues a diferencia de los hoteles, los moteles no ofrecen servicio de alimentación.
En Colombia, los moteles comenzaron a ser el centro del amor para muchas parejas o simplemente quienes desearan ‘echarse una canita al aire’.
Cali, la plaza del amor
El negocio de los moteles en la ciudad ha sido tanto que la diferencia de precios ha jugado un factor importante, pero también la extravagancia o sencillez de los mismos.
En Cali, hay de todos los gustos, por ejemplo, Kiss Me o Condoricosas, dos de los moteles con temáticas más extravagantes.
Sus habitaciones son temáticas; algunas hacen viajes a países como la China, Japón o Italia.
En otras habitaciones es recurrente ver la forma en que glaciares, consultorios o hasta la misma galaxia son adaptados para ser el eje del esoterismo.
Para Umberto Villegas, dueño de estos dos espacios «los moteles dan estabilidad psicológica».
De la pasión a las fiestas ‘desmedidas’
Muchos de estos moteles tienen ambigüedad de más de 15 años y antes les cobraban el ‘impuesto al amor’, donde aportaban en temas de desarrollo económico de la ciudad y del departamento.
Con el tiempo este impuesto tuvo un cambio tributario, sin embargo, en 2023, la afectación de la pandemia o de eventos como el ‘estallido social’, dejaron coletazos económicos a muchos de estos moteles que se vieron afectados en más del 50% en ventas.
Con el pasar de los años muchos de estos moteles comenzaron a ser escenario de fiestas entre jóvenes y adultos.
La música electrónica comenzó a invadir muchas de las habitaciones, principalmente en el Rey del Norte, un motel ubicado en el norte de la ciudad, colindando con Yumbo.
Allí ya no se trataba únicamente de la pasión y la entrega de amor desenfrenada, también se trataba del encuentro de amigos para hacer celebraciones.
Para algunos de estos establecimientos, fue la oportunidad de ampliarse y renovarse au¡nte un mercado que había cambiado sus hábitos de consumo sobretodo, después de pandemia.





























