El caso se conoció durante un operativo reciente en la ciudad.
Noticias Cali.
Un nuevo hallazgo volvió a poner en evidencia que el tráfico de fauna silvestre sigue presente en Cali, incluso en medio de operativos reforzados por la temporada de Semana Santa.
Durante controles realizados en la Terminal de Transporte, autoridades interceptaron ocho cangrejos azules que aún estaban con vida y un armadillo ahumado. Los ejemplares provenían del departamento de Nariño y, según las primeras verificaciones, iban a ser comercializados ilegalmente.

El procedimiento se desarrolló en el marco de acciones de inspección, vigilancia y control adelantadas por el Dagma en conjunto con la Policía Ambiental, enfocadas en frenar este tipo de delitos en sitios clave de la ciudad.
Además del decomiso, los equipos realizaron actividades pedagógicas con viajeros, centradas en evitar el transporte de animales silvestres, una práctica que suele camuflarse en recipientes como neveras de icopor.
Tras la incautación, los cangrejos fueron puestos bajo protección y serán trasladados al Hogar de Paso. Allí recibirán atención especializada mientras se determina si pueden regresar a su entorno natural.
La autoridad ambiental explicó que el cangrejo azul (Cardisoma crassum) enfrenta amenazas por la pérdida de hábitat y la presión del comercio ilegal, lo que ha obligado a reforzar su protección.
Autoridades advierten sobre sanciones
Desde el Dagma insistieron en que este tipo de prácticas no solo afectan la biodiversidad, sino que también constituyen un delito en Colombia.
“Previo a la Semana Santa, hemos intensificado los operativos de control en diferentes puntos de Cali, desde galerías, establecimientos de comercio, ingresos a la ciudad y en la Terminal de Transporte. Invitamos a la comunidad a evitar la comercialización y el consumo de fauna silvestre, dado que es una actividad ilícita y tiene sanciones. Estos cangrejos azules se trasladan hacia el Hogar de Paso; hay varios individuos que están vivos, se hará una valoración y definirá si se encuentran en buenas condiciones para devolverlos a su hábitat en el Pacífico”, explicó Jessica Galíndez Cerón, bióloga del grupo de Gestión de Fauna Silvestre y coordinadora del operativo.
Según la normativa vigente, el tráfico de fauna puede derivar en penas de prisión entre 60 y 135 meses, además de multas económicas.
Las autoridades aprovecharon el operativo para reiterar otra advertencia de cara al Domingo de Ramos: evitar el uso de palma de cera.
Esta especie, catalogada en vía de extinción, no puede ser comercializada ni utilizada, por lo que se insiste en optar por alternativas sostenibles durante las celebraciones religiosas.





























