Ubicada en Anchicayá, a solo 1 hora y 50 minutos de Cali, la Casa de Doña Dora ofrece una experiencia única de aviturismo con más de 400 especies de aves, senderos ecológicos, cascadas, gastronomía típica y hospedaje en pleno bosque húmedo tropical.
Noticias Cali.
Este destino del Valle del Cauca se ha convertido en uno de los lugares favoritos para los amantes de la naturaleza, gracias a su biodiversidad, recorridos de avistamiento de aves, paisajes de bosque de niebla y una propuesta turística que combina conservación, descanso y gastronomía local.
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Quienes buscan escapar del ruido de la ciudad sin recorrer largas distancias encuentran en Anchicayá, Valle del Cauca, un destino que reúne naturaleza, tranquilidad y una de las mayores concentraciones de aves del país.
A menos de dos horas de Cali, la Casa de Doña Dora se ha convertido en uno de los lugares preferidos por observadores de aves, fotógrafos de naturaleza y viajeros que desean desconectarse del estrés cotidiano.
Rodeada por el bosque húmedo tropical del Chocó Biogeográfico, esta experiencia nació gracias al amor de una familia por las aves y la conservación del entorno. Lo que comenzó como un espacio donde alimentaban aves silvestres frente a su vivienda, hoy recibe visitantes nacionales y extranjeros interesados en descubrir una de las zonas con mayor biodiversidad del Valle del Cauca.
Un santuario para los amantes del aviturismo
Anchicayá es reconocido internacionalmente por la enorme riqueza de especies que alberga. En esta zona se han registrado más de 400 especies de aves, convirtiéndola en uno de los destinos más importantes para el aviturismo en Colombia.
Durante una jornada de observación es posible registrar entre 30 y 60 especies, dependiendo de las condiciones climáticas y la época del año.
Entre las aves más buscadas se encuentran:
El impresionante Gallito de Roca Andino, famoso por su intenso plumaje naranja. El Compás o Tucán Barbet. La llamativa Ampita. El Cuco Ardilla. Diversas especies de tangaras multicolores. Colibríes. Eufonias. Otras aves endémicas y migratorias que convierten cada recorrido en una experiencia diferente.
El avistamiento comienza antes del amanecer. Los expertos recomiendan hospedarse la noche anterior para iniciar el recorrido alrededor de las 5:20 de la mañana, momento en el que la actividad de las aves alcanza uno de sus picos más altos.
Bosque de niebla, senderos y cascadas
Pero la experiencia no termina con las aves.
Los visitantes pueden recorrer senderos ecológicos rodeados por árboles gigantes, heliconias, bromelias, riachuelos y vegetación propia del bosque húmedo tropical.
El recorrido permite disfrutar de varios miradores naturales desde donde se observan las montañas cubiertas por la característica neblina de Anchicayá, un paisaje que cambia constantemente debido a las lluvias suaves y frecuentes que caracterizan la región.
Además, existe un sendero que conduce hasta una hermosa cascada ubicada dentro de la propiedad, ideal para quienes buscan un mayor contacto con la naturaleza.
Gastronomía casera que conquista a los viajeros
Uno de los mayores atractivos del lugar es su cocina tradicional.
Las famosas empanadas de hojaldre rellenas de queso, elaboradas artesanalmente por Doña Dora, se han convertido en una parada obligatoria para quienes transitan por la vía hacia Buenaventura.
También ofrecen:
Empanadas de pollo. Trucha fresca. Sopas tradicionales. Platos vegetarianos. Opciones veganas. Jugos naturales elaborados con frutas de la región.
Todo acompañado por un ambiente familiar y una atención que ha logrado fidelizar a cientos de visitantes.