Tuluá, Buga, Andalucía han sido los sitios donde han dejado cabezas humanas en las mismas condiciones; envueltas en bolsas plásticas y en andenes de zonas transitadas.
Noticias Valle.
Este 6 de octubre Tuluá volvió a estremecerse ante un macabro hallazgo, una extremidad de una persona dejada en un costal al lado de un poste, con esta, cinco cabezas humanas; todas las víctimas hombres jóvenes. Este hallazgo viene a complicar la difícil situación de violencia que vive el municipio, y que ha llevado a las autoridades a ‘reforzar’ las medidas de seguridad. No está identificada aún la víctima, y el cuerpo sigue sin aparecer, pero tendría entre 30 y 35 años de edad. En las últimas horas se presentaron al menos 31 capturas de personas que serían integrantes de la estructura delincuencial ‘La Inmaculada’. Quienes tienen injerencia en el sector del macabro hallazgo, y han sido señalados en otros casos similares y tendrían relación en el más reciente.
El caso en Buga
En agosto una cabeza de humano había sido dejada envuelta en una bolsa plástica de color negro, en Buga, y por como se encontraba y la sangre, no tenía muchas horas de cercenada, fue traslada a Medicina Legal para que se estableciera su identidad. Los hechos ocurrieron en la carrera 11 con calle 17 y 18 del barrio Fuenmayor, a las 11:20 a.m., vecinos que transitaban vieron la sangre y alertaron a la policía.
Tras inspeccionar la bolsa, en efecto, se trataba de una cabeza de un hombre relativamente joven. Luego encontraron el cuerpo, era Jhon Fredy Restrepo, de 33 años de edad. La Policía Nacional y la Alcaldía Municipal ofrecieron una recompensa de hasta 20 millones de pesos por información que permita dar con el paradero de los responsables de este crimen, informaron desde 'la Ciudad Señora'. https://tubarco.news/tubarco-noticias-occidente/tubarco-noticias-valle/la-casa-del-horror-en-buga-ahi-cortaron-a-jhon-fiscalia-y-policia-dieron-con-los-presuntos-responsables/
Otros casos
En enero del 2021, hallaron la cabeza de Manuel G., de 20 años de edad. La dejaron en una bolsa negra a las afueras de la plaza de mercados de Tuluá.
El joven trabajaba en el mismo lugar, vivía en el barrio la Esperanza y era padre de un pequeño niño. En junio, mientras en Cali encontraban un cuerpo que había sido dejado por parte cerca de una planta de tratamiento de EMCALI, en Tuluá, se daba el segundo hallazgo de cabezas humanas cercenadas en el Valle del Cauca. Se trataba del joven Santiago, la habían dejado en un andén, envuelta en plásticos. Santiago Ochoa, la víctima. Su extremidad fue encontrada en el callejón el delirio corregimiento de Aguaclara en Tuluá.
El joven había salido un sábado de su casa en un bicicleta, no volvió durante el día, y su familia lo reportó en algunas redes sociales. Tras el hallazgo que se dio en medio del paro nacional, su familia aclaró que el joven no estaba en protesta ni pertenecía a ningún grupo de manifestantes.
Para el mes de julio, otro hallazgo. En la Carrera 7 con Calle 12C, barrio La Estancia, en el municipio de Andalucía, la cabeza de un joven había sido dejada. Unos días después, hallaron un cuerpo sin cabeza en inmediaciones de Tuluá.
Se trataba de Yeisson S., de 21 años de edad. Se ofreció una recompensa de hasta 10 millones de pesos por información que permitiera dar captura de los responsables de ese crimen. Aún no hay capturas.
Sin capturados
No hay capturados, ni autores materiales ni intelectuales, aún por los casos de estas cabezas humanas, de estos homicidios. Tampoco se ha revelado si los mismos asesinos fueron los que dejaron los restos humanos en estos sitios, y con qué finalidad. En el 2020 este tipo de crímenes disminuyeron también por la cuarentena que duró cerca de cinco meses, pero casos como estos han ocurrido en Buenaventura también.