Hay sueños que nacen cuando somos pequeños y, con el paso de los años, dejan de ser una simple ilusión para convertirse en el propósito que guía nuestras decisiones. Para Juan Esteban Pozo, ese sueño siempre tuvo nombre: Medicina.

Desde los 3 o 4 años, este joven del Valle del Cauca comenzó a imaginar su futuro en una profesión que conoció de cerca gracias a su mamá, médica de profesión. Hoy, después de varios años de preparación y búsqueda, está más cerca de alcanzar esa meta: llegó a Cali para comenzar sus estudios en la Universidad Icesi.

La historia de Juan Esteban se escribe en un momento especial para la Universidad Icesi, que conmemora 47 años de creación y trayectoria educativa.

En este escenario, el joven vallecaucano comienza una nueva etapa de su vida, con la ilusión de formarse como médico y hacer realidad un sueño que nació en su infancia. Su llegada a Cali representa una oportunidad para crecer académicamente, asumir nuevos retos y avanzar hacia una profesión que, desde pequeño, ha estado ligada a su deseo de ayudar a los demás.

Una pasión que comenzó en la infancia

La vocación de Juan Esteban no apareció de un día para otro. Desde pequeño, acompañar a su mamá a los hospitales le permitió conocer de cerca el mundo de la medicina y descubrir el interés por la ciencia y el servicio a los demás.

Esa experiencia fue sembrando una idea que permaneció con él durante su crecimiento: convertirse en médico y encontrar en esa profesión una manera de contribuir al bienestar de otras personas.

“Mi mamá es médica y, desde muy pequeño, que ella me llevara a hospitales y ver ese sentimiento de la ciencia y de poder ayudar a la gente es lo que desde pequeño me ha motivado a guiarme por esto”, recuerda.

Con el paso de los años, esa inspiración se transformó en una decisión cada vez más firme. Para Juan Esteban, estudiar Medicina significa darle continuidad a una ilusión de infancia

La emoción de comenzar Medicina en la Universidad Icesi

Su primer acercamiento a los espacios de formación de la universidad le permitió dimensionar lo que significa comenzar este camino. El tamaño del campus, las instalaciones de la Facultad de Medicina y la tecnología disponible despertaron en él sorpresa y entusiasmo.

Ver un campus tan grande, tan lindo, adentrarme en el edificio de la Facultad de Medicina y ver tanta tecnología es sorprendente”, cuenta.

Para Juan Esteban, acercarse a estos espacios también es una oportunidad para confirmar que está en el lugar donde quiere formarse y empezar a construir su futuro profesional.

Convertirse en médico todavía es una meta por alcanzar, pero Juan Esteban ya dio uno de los pasos más importantes: comenzar su formación profesional.

Ahora le esperan años de estudio, nuevos conocimientos y desafíos que pondrán a prueba su disciplina y compromiso. Sin embargo, hay algo que permanece intacto desde su infancia: la ilusión de dedicarse a una profesión que le permita unir su interés por la ciencia con el deseo de ayudar a los demás.