El anuncio, protagonizado por un joven con cabeza de chivo, se volvió viral y puso nuevamente en el centro la discusión sobre los límites del marketing digital.
Noticias Viral.
El fenómeno therian, que en las últimas semanas ha dominado conversaciones, memes y debates en redes sociales, ya trascendió del mundo digital al comercial. La viralidad del tema comenzó con videos y discusiones sobre jóvenes que se identifican con comportamientos animales, y rápidamente se convirtió en uno de los tópicos más comentados en TikTok, Instagram y X. Ahora, las marcas comienzan a capitalizar ese ruido.
Una de las primeras en mover ficha fue Rexona, que publicó una pieza publicitaria que generó miles de reacciones. En la imagen, un joven aparece caracterizado con cabeza de chivo mientras sostiene un desodorante, acompañado del mensaje: “Sácate el olor a therian”. La publicación, pensada claramente para engancharse a la conversación, acumuló más de 47 mil ‘me gusta’ y una fuerte ola de comentarios entre quienes celebraron la audacia y quienes la señalaron como ofensiva.
La marca explicó en su caption, con tono jocoso, que “se tomaron muy en serio el olor a chivo”, reforzando el guiño humorístico que acompaña a esta tendencia. Sin embargo, para muchos usuarios, la jugada abre el debate sobre hasta dónde pueden llegar las compañías cuando se valen de tendencias virales que involucran identidades o expresiones no convencionales.
En el Caribe colombiano un negocio de comidas rápidas presentó un nuevo producto, una salchipapa de concentrado para «todas aquellas personas que se identifican como therian».
Nojoda rosa #therian pic.twitter.com/eEBF1IAm01
— Luchovoltio (@luchovoltios) February 18, 2026
Expertos en marketing digital coinciden en que esta es una estrategia común en campañas de alto impacto: subirse a conversaciones que ya son masivas para generar recordación y ampliar el alcance orgánico. En este caso, la asociación del concepto “therian” con características animales permitió a la marca crear un mensaje directo, rápido y altamente compartible.
La campaña también ha detonado discusiones sobre la delgada línea entre el humor y la burla, especialmente cuando se trata de comunidades o expresiones alternativas que están en el centro de la conversación pública. No obstante, otros usuarios han defendido la pieza como una reacción natural de las marcas ante fenómenos virales que dominan la cotidianidad digital.
Mientras el concepto de therian sigue multiplicándose en redes —entre memes, videos callejeros y opiniones divididas— todo indica que más marcas buscarán replicar la fórmula: apropiarse del impulso viral para convertirlo en publicidad efectiva. Rexona abrió el camino y el impacto de su publicación demuestra que, polémica o no, el efecto therian sigue siendo un imán para la atención.
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