La ropa y los accesorios adecuados también hacen parte de la experiencia de quienes practican este deporte. Precisamente, al identificar una oportunidad en ese segmento del mercado, nació Rolling Fashion, un emprendimiento que durante casi 12 años se ha dedicado a ofrecer prendas y elementos especializados para los amantes del ciclismo en Cali.
Su historia comenzó cuando su propietaria trabajaba en un almacén de deportes. Durante un reemplazo como administradora, empezó a notar que muchos clientes llegaban preguntando por productos relacionados con el ciclismo, una demanda que despertó su interés por explorar ese mercado.
Después de conversar con su esposo e investigar las posibilidades del sector, encontraron una oportunidad de negocio: ofrecer una alternativa especializada en indumentaria para ciclistas, diferente a las tiendas tradicionales enfocadas principalmente en bicicletas y repuestos.
Así comenzó Rolling Fashion, una tienda que hizo de la ropa deportiva su principal apuesta.
Ropa y accesorios para diferentes tipos de ciclistas
A diferencia de otros establecimientos del sector, Rolling Fashion se especializó en prendas y accesorios para quienes disfrutan del ciclismo. En su catálogo se encuentran jerseys, licras, cascos, zapatillas y uniformes, productos pensados para acompañar a los deportistas en sus recorridos y entrenamientos.
Con el tiempo, la tienda también amplió su oferta para responder a las necesidades de diferentes públicos. Actualmente maneja prendas para hombres, mujeres y niños, además de una variedad de tallas que busca adaptarse a distintas contexturas.
Esta especialización les permitió construir una propuesta comercial dirigida a un público que busca algo más que una bicicleta: también necesita equiparse para practicar su deporte favorito.
El terremoto cambió sus planes, pero no detuvo el emprendimiento
Después de casi 12 años de funcionamiento, Rolling Fashion enfrenta uno de sus mayores desafíos. El terremoto ocasionó afectaciones en el edificio donde operaba su establecimiento en Cali, situación que obligó a evacuar los locales comerciales y los apartamentos.
Aunque inicialmente permanecieron dos noches en el lugar porque consideraban que no existía un peligro inmediato, posteriormente recibieron las recomendaciones de funcionarios de la Alcaldía y las aseguradoras para abandonar el edificio.
La evacuación también significó suspender la atención presencial que ofrecían en el establecimiento, donde además funcionaba un pequeño punto de recepción y entrega de paquetes gracias a una alianza con Coordinadora.
Por ahora, no existe una fecha definida para regresar. La posibilidad de volver dependerá de las evaluaciones de los ingenieros, los trabajos que se adelanten y las autorizaciones correspondientes
De Cali a Palmira: una nueva forma de atender a sus clientes
Ante la necesidad de continuar con su actividad comercial, la familia tuvo que reorganizarse y trasladarse a Palmira. Allí lograron adecuar un espacio que, aunque no tiene las dimensiones de su antiguo establecimiento, les permite recibir y atender algunos compradores.
En esta nueva etapa, las redes sociales se convirtieron en una herramienta fundamental para mantener las ventas y mostrar sus productos.
La propietaria también hizo un llamado a los ciclistas que durante estos años han acompañado a la marca para que continúen apoyando el emprendimiento a través de sus canales digitales