Mientras las ayudas se concentraban en otras zonas afectadas por el terremoto, en las montañas de Riofrío, Valle del Cauca, una comunidad decidió no esperar de brazos cruzados. En Fenicia, sus habitantes se organizaron para recuperar las viviendas dañadas y, con donaciones, trabajo colectivo y recursos propios, consiguieron avances importantes en menos de dos meses.
El resultado de ese esfuerzo ya se puede ver en las calles del corregimiento: más de 16 casas levantadas, familias que comienzan a recuperar sus espacios y vecinos que encontraron en la solidaridad una manera de salir adelante.
La reconstrucción ha sido posible gracias a personas y empresas que se sumaron a la iniciativa. Los habitantes reunieron dinero, recibieron cemento y hierro y pusieron su propia mano de obra para levantar nuevamente sus hogares.
Uno de los modelos de construcción que se ha utilizado combina estructuras metálicas con cemento y ladrillo. De acuerdo con lo explicado durante el recorrido, estas viviendas tienen un costo aproximado de entre 17 y 18 millones de pesos. Hasta ese momento, 14 casas se habían construido bajo este sistema.
En algunas ya instalaron techos, redes eléctricas y pisos, mientras otras siguen en obra. Una de las familias consultadas contó que su vivienda llevaba alrededor de un mes en reconstrucción y que ya tenía techo, una mejora que les permitió dejar de mojarse cuando llueve.
Empresas, donantes y voluntarios se unieron a una comunidad que decidió reconstruir sus casas sin esperar
La solidaridad también llegó desde otras ciudades. Personas de Cali y Bogotá viajaron hasta el corregimiento para entregar materiales y acompañar a las familias. Entre los aportes mencionados por los habitantes estuvo una donación de 700 bultos de cemento, además de otros elementos que permitieron mantener las obras en marcha.
Cartón de Colombia fue una de las empresas que volvió a respaldar a Fenicia. Durante un encuentro de agradecimiento, un representante de la comunidad destacó el apoyo de esta compañía y de las personas que, sin conocer el corregimiento, decidieron aportar a su recuperación.
A la iniciativa también se sumó la Fundación Media Maratón de Cali, que entregó zapatos deportivos, balones y camisetas a 30 personas. Su representante explicó que la organización, conformada por empresarios caleños, lleva 26 años realizando esta actividad y quiso tener un detalle con quienes han trabajado para reconstruir sus viviendas.
La celebración de San Isidro Labrador también se convirtió en una oportunidad para ayudar a las familias damnificadas
Las tradiciones del pueblo también tuvieron un papel importante en esta recuperación. Durante la celebración de San Isidro Labrador, patrono de Fenicia, los habitantes convirtieron la festividad en una oportunidad para recoger aportes. Su manto recibió billetes y ofrendas de plátano y café, productos representativos de la actividad agrícola de la zona.
La jornada de agradecimiento terminó con comida, música, fogatas y canelazo. Fue un espacio para reunir a quienes aportaron materiales, a los voluntarios que participaron en las construcciones y a las familias que hoy comienzan a ver nuevamente sus casas en pie.
Sin embargo, pese a los avances, la comunidad asegura que todavía falta apoyo institucional. Según manifestaron sus habitantes, hasta el momento no han recibido ayudas de la Alcaldía de Riofrío, la Gobernación del Valle ni del Gobierno nacional.
Por eso, aunque reconocen el respaldo de particulares y empresas, mantienen el llamado para que Fenicia sea incluida entre las comunidades damnificadas que necesitan acompañamiento tras el terremoto. La reconstrucción avanza, pero sus habitantes insisten en que todavía hay familias y necesidades por atender.