Las inmobiliarias solicitan este documento para verificar la propiedad, pero es clave saber cómo entregarlo de forma segura.
Noticias Colombia.
Las inmobiliarias suelen solicitar copia de las escrituras de una vivienda como parte del proceso para gestionar su arriendo, un procedimiento que, aunque puede generar dudas entre los propietarios, es completamente habitual. Este documento permite verificar la titularidad del inmueble y confirmar que quien desea arrendarlo es realmente su dueño, un paso indispensable para avanzar en trámites legales y comerciales.
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Las escrituras también contienen información clave sobre el bien raíz, como su matrícula inmobiliaria, linderos y características formales. Estos datos son necesarios para elaborar el contrato de arrendamiento, registrar el inmueble en su portafolio y, en algunos casos, tramitar pólizas de arrendamiento con aseguradoras que exigen plena claridad legal sobre el bien ofrecido.
Pese a la normalidad del proceso, muchos propietarios se preguntan si entregar las escrituras implica algún riesgo. Los expertos concuerdan en que los riesgos son mínimos siempre que se entreguen únicamente copias, nunca documentos originales. La copia permite a la inmobiliaria hacer las verificaciones correspondientes sin exponer al propietario a posibles fraudes documentales.
Para mayor seguridad, se recomienda a los dueños incluir una anotación visible en cada copia, indicando que se entrega exclusivamente para el trámite del arriendo. Esta sencilla medida reduce aún más la posibilidad de que el documento sea utilizado para fines distintos a los autorizados. Asimismo, es importante entregar solamente la información mínima requerida y evitar anexar documentos innecesarios que contengan datos sensibles.
Otro aspecto fundamental es asegurarse de que la inmobiliaria esté debidamente registrada y cuente con reconocimiento en el mercado. Consultar su matrícula en la Cámara de Comercio, revisar referencias y verificar la existencia de una sede física ayuda a descartar intermediarios informales que podrían manejar de manera inapropiada la información del inmueble.
En conclusión, entregar la copia de las escrituras a una inmobiliaria es un paso normal y seguro dentro del proceso de arrendamiento, siempre que se haga con prudencia. Mantener control sobre la documentación, verificar la seriedad de la empresa y entregar únicamente copias son claves para proteger el patrimonio sin frenar los trámites necesarios para alquilar una propiedad.
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