Tenía 6 meses sin poder cobrarla.
Noticias Internacionales.
La imagen de Fidelia Vásquez Nuño siendo trasladada en camilla a una sucursal bancaria en el estado de Oaxaca, México, ha generado una oleada de indignación y reflexión en redes sociales. Familiares de la adulta mayor—de aproximadamente 95 años— se vieron obligados a movilizarla en ambulancia hasta el banco para poder cumplir con un trámite de actualización de datos que, según denunciaron, no podía ser realizado por un tercero ni de manera virtual.
Vea: Valeria Márquez advirtió que la iban a matar: nuevos detalles confirman su temor
Vásquez Nuño no había podido cobrar su pensión durante 6 meses por fallas en la verificación del sistema biométrico. A pesar de que sus familiares tenían un poder firmado por ella para reclamarla, al parecer, el banco insistió en que la mujer debía desplazarse hasta una sucursal de la entidad financiera.
El caso se hizo viral a través de un video captado por familiares de la mujer de avanzada edad dentro de una de las sucursales del Banco BBVA, donde una de las asesoras realiza el trámite correspondiente.
De acuerdo con los familiares, la institución financiera les había exigido que la titular de la cuenta estuviera presente físicamente para poder validar la vigencia de su huella y continuar con la gestión de su pensión. No importaron las condiciones críticas de salud de la señora, quien llevaba varios días postrada.
🇲🇽 | Una sucursal del BBVA en México obligó a mujer de 96 años a realizar el trámite de su pensión y tuvo que ser llevada en camilla.
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) May 15, 2025
pic.twitter.com/tH3747YHVA
«La movimos en cama hospitalaria solo para que la viera un ejecutivo. Fue un verdadero calvario», dijo Gilberto Ayala, hijo de Fidelina, sobre la situación que les tocó vivir. Agregó que aunque su madre no padece de una enfermedad grave sí tiene reducida su movilidad.
Este episodio ha reavivado el debate sobre la deshumanización de los servicios bancarios y la exclusión que sufren miles de adultos mayores frente a los trámites burocráticos. Activistas por los derechos de las personas de la tercera edad han denunciado que este no es un caso aislado y que muchas entidades bancarias en México siguen exigiendo presencias físicas innecesarias, aún cuando los clientes enfrentan situaciones extremas de salud o movilidad.
Por el momento, la entidad financiera no ha emitido algún tipo de comunicado explicando los motivos por los cuales requirió a la adulta mayor en esas condiciones.
El caso ha servido como un llamado urgente a la reflexión sobre el trato a los adultos mayores en México y sobre la necesidad de modernizar y humanizar los procesos financieros. Mientras la mujer permanece en condición estable bajo cuidado médico, su imagen en camilla dentro del banco se ha convertido en un símbolo del abandono institucional que todavía enfrentan quienes más necesitarían comprensión y flexibilidad del sistema.
Le puede interesar:





























