Muchos visitantes del Malecón Bahía de la Cruz en Buenaventura pasan frente a una enorme hélice metálica sin imaginar que pertenece al barco que casi provoca una de las mayores tragedias en la historia del puerto.

Noticias Valle.

Se trata de la hélice del SS Tritonia, un buque inglés que el 28 de febrero de 1929 estuvo a punto de destruir Buenaventura tras incendiarse mientras transportaba cientos de toneladas de dinamita.

Aquella mañana, el vapor británico ingresó a la bahía con una peligrosa carga explosiva. Mientras permanecía cerca del puerto, un incendio comenzó a expandirse dentro de la embarcación. El miedo se apoderó rápidamente de la ciudad: si el fuego alcanzaba la dinamita, la explosión podía borrar del mapa gran parte de Buenaventura, que para entonces estaba compuesta en su mayoría por construcciones de madera y una población mucho más pequeña y vulnerable.

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La desesperación creció cuando gran parte de la tripulación abandonó el barco. Sin embargo, dos ingenieros navales decidieron hacer lo impensable: regresar al Tritonia e intentar alejarlo de la ciudad antes de que explotara.

Durante horas navegaron el buque en llamas mar adentro mientras el fuego avanzaba peligrosamente hacia el cargamento explosivo. Finalmente, el Tritonia explotó lejos del puerto. La detonación sacudió la bahía y fue escuchada a kilómetros de distancia, pero Buenaventura logró salvarse de una catástrofe que pudo cambiar su historia para siempre.

Los dos hombres murieron en el intento y con el paso de los años fueron recordados como héroes silenciosos del Pacífico colombiano.

Décadas después, parte de esa historia sigue visible frente al mar. La gran hélice exhibida en el Malecón de Buenaventura pertenece precisamente al SS Tritonia. Más que una pieza decorativa, se convirtió en un símbolo de memoria para la ciudad: el vestigio del barco que estuvo a minutos de desaparecerla y también del acto de valentía que evitó la tragedia.

Hoy, entre turistas, música y atardeceres sobre la bahía, la hélice permanece como una especie de monumento al día en que Buenaventura sobrevivió.