El hijo de un controlador se metió a la torre y dio órdenes a pilotos reales.
Noticias Bogotá.
Un insólito y alarmante episodio de negligencia en el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá ha puesto en entredicho los protocolos de seguridad aérea en el país. El pasado lunes 21 de julio, un joven de 18 años, hijo de un controlador aéreo de Medellín, logró ingresar sin autorización a la torre sur del aeropuerto y asumir momentáneamente funciones de control de tráfico aéreo.
El joven, que no tiene formación ni licencia en navegación aérea, usó los micrófonos para dar instrucciones a pilotos de aeronaves en maniobras de despegue y aterrizaje, poniendo en riesgo la vida de cientos de pasajeros y tripulantes. La situación, que ya está siendo investigada por la Aeronáutica Civil, ha generado indignación en el sector y encendió las alarmas sobre las falencias en los sistemas de vigilancia y control de accesos en el principal terminal aéreo del país.
Según reveló Noticias RCN, el incidente fue encubierto inicialmente, pero fue filtrado por personal interno de la Aerocivil que alertó sobre la gravedad del hecho. Las autoridades confirmaron que el padre del joven, controlador aéreo de carrera, permitió su ingreso y participación, mientras que el supervisor de turno no actuó para impedirlo.
La Aeronáutica Civil respondió suspendiendo de forma inmediata las licencias del padre del joven y del supervisor encargado del turno, y anunció una investigación disciplinaria mediante la resolución 1923 del 25 de julio de 2025. Además, se estudian posibles sanciones penales y administrativas, en tanto se evalúa el impacto del hecho sobre la seguridad operacional de las aerolíneas que operaban en ese momento.
“El sistema de control aéreo no puede ser vulnerado de esta manera. Este no es un juego. Aquí hay vidas humanas en juego y se requiere un alto estándar de responsabilidad y profesionalismo”, afirmó un experto en seguridad aérea consultado por Semana.
El incidente ha reavivado el debate sobre el estado actual de los controles internos en El Dorado y en otras terminales del país, así como la necesidad urgente de fortalecer la supervisión de los entornos críticos para la aviación civil.
Hasta el momento, no se han reportado accidentes o incidentes derivados de la participación del joven, pero los gremios del sector han exigido que se tomen medidas ejemplares y se refuercen los protocolos para evitar que hechos similares vuelvan a ocurrir.