Cerca de 100 profesionales participaron en una intervención de máxima complejidad.
Noticias Internacionales.
El Hospital Universitario Vall d’Hebron logró el primer trasplante parcial de cara del mundo procedente de una donante que recibió eutanasia, un avance médico sin precedentes que vuelve a posicionar al centro como referente internacional en cirugía reconstructiva y donación de órganos.
La receptora necesitaba un trasplante facial tipo I, correspondiente a la parte central del rostro, luego de sufrir una necrosis severa causada por una infección bacteriana. Este tipo de intervención se reserva para casos extremos de desfiguración facial, cuando no existen alternativas quirúrgicas convencionales.
“El trasplante de cara es una cirugía funcional, que se lleva a cabo cuando el paciente ha perdido zonas del rostro como los músculos orbiculares de la cara y los ojos y no se pueden restituir con otras técnicas quirúrgicas habituales de Cirugía Plástica. Se trata de pacientes con desfiguración facial grave como consecuencia de enfermedades, quemaduras, traumatismos o defectos congénitos que afectan a funciones vitales básicas”, señaló el Dr. Joan-Pere Barret i Nerín, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados del Hospital Universitario Vall d’Hebron.
La intervención fue posible gracias a la decisión de una donante autorizada para la Prestación de Ayuda para Morir (PRAM), quien decidió donar sus órganos y tejidos, incluida la cara.
“Los donantes y sus familias siempre realizan un acto inmenso de generosidad y altruismo, pero este caso, además, demuestra un grado de madurez que deja sin palabras. Alguien que ha decidido dejar de vivir dedica una de sus últimas voluntades a una persona desconocida y le da una segunda oportunidad de esta magnitud”.
Vall d’Hebron ha realizado tres de los seis trasplantes de cara efectuados en España, en un contexto mundial donde solo se han practicado 54 procedimientos de este tipo. Cada intervención implica cerca de un centenar de profesionales y una planificación quirúrgica avanzada, con apoyo de tecnología 3D y protocolos diseñados a medida.
“Vall d’Hebron es un centro pionero en donación y trasplantes en el Estado y, además de disponer de todos los servicios centrales, quirófanos, anestesia y servicios asistenciales necesarios para este tipo de intervenciones, cuenta con la experiencia profesional para llevar a cabo actos tan complejos como el trasplante de cara. Aun así, en cada caso elaboramos un protocolo específico, hecho a medida”, indicó el Dr. Alberto Sandiumenge, coordinador de programas de Donación y Trasplantes del Hospital Universitario Vall d’Hebron.
Tras la cirugía, la paciente permaneció un mes hospitalizada y comenzó un proceso de rehabilitación facial progresiva para recuperar funciones como hablar, masticar y gesticular. “Inicialmente, la cara del paciente se encuentra en una fase hipotónica, sin movimiento porque las conexiones nerviosas aún no se han establecido. Trabajamos con la cara para estimular la inervación, utilizando herramientas como un espejo, diferentes texturas e imágenes del paciente para recordar esos movimientos y la percepción visual del rostro”, explicó la Dra. Daniela Issa, del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación.
Desde la Organización Nacional de Trasplantes destacaron el impacto colectivo del procedimiento y el nivel de excelencia alcanzado por el equipo médico. “Desde la ONT quiero trasladar mi más sincera enhorabuena a Vall d’Hebron por la excelencia demostrada. Cada proceso de donación y trasplante es el resultado de un esfuerzo colectivo. Poder llevar a cabo procedimientos de esta complejidad con estos resultados es motivo de orgullo para los equipos implicados, para el hospital y para toda nuestra sociedad”.
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