El encuentro reunirá cara a cara a ambos líderes en China, mientras se alista una futura visita de Xi a territorio estadounidense.
Noticias Internacionales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que viajará a Pekín los próximos 14 y 15 de mayo para sostener una cumbre con su homólogo chino, Xi Jinping, en un contexto internacional marcado por conflictos armados y tensiones económicas.
La reunión, que había sido aplazada semanas atrás, fue reprogramada pese a que continúa la guerra en Irán, un factor que ha condicionado la agenda internacional de Washington.
Inicialmente, Trump tenía previsto viajar a China entre el 31 de marzo y el 3 de abril. Sin embargo, decidió posponer el desplazamiento para permanecer en la Casa Blanca y seguir de cerca la ofensiva que Estados Unidos e Israel mantienen contra Irán desde finales de febrero.
El propio mandatario explicó las razones del cambio de agenda a través de sus redes sociales: «Mi reunión con el muy respetado presidente de China, el presidente Xi Jinping, que originalmente se pospuso debido a nuestra operación militar en Irán, ha sido reprogramada y tendrá lugar en Pekín los días 14 y 15 de mayo».
Pese a que el conflicto sigue activo, la visita se mantendrá, mientras Washington continúa presionando a Teherán para que acepte una propuesta de alto el fuego.

Expectativa sobre el fin del conflicto
Desde la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt fue consultada sobre si la nueva fecha de la cumbre implica el fin de la guerra en Irán para ese momento.
«Siempre hemos estimado aproximadamente de cuatro a seis semanas. Así que puedes hacer los cálculos», respondió, dejando abierta la posibilidad de que el conflicto aún esté en desarrollo cuando se realice el encuentro.
En paralelo, el Gobierno chino ha pedido el «cese inmediato» de los ataques y advirtió que la escalada podría volverse «incontrolable» y llevar a la región al «abismo».
Economía, tecnología y seguridad: los temas clave
Más allá del conflicto en Medio Oriente, la reunión entre Trump y Xi tendrá una agenda amplia que incluirá temas económicos, comerciales y tecnológicos.
Antes del estallido de la guerra en Irán, el eje central del encuentro giraba en torno a la guerra comercial entre ambas potencias y los aranceles impuestos en el último año. Este panorama cambió parcialmente tras la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos de anular parte de estas medidas.
Aun así, Trump anunció recientemente un nuevo arancel global del 10 %, amparado en la Ley de Comercio de 1974, con una vigencia de 150 días.
Además, el encuentro servirá para medir el pulso tecnológico entre Washington y Pekín, en una competencia cada vez más determinante a nivel global.
Seguridad internacional y tensiones geopolíticas
Los temas de seguridad también tendrán un papel relevante en la cumbre, especialmente en la región Asia-Pacífico. Entre los puntos clave estará Taiwán, territorio que China considera una provincia rebelde.
Asimismo, se prevé que ambos líderes aborden la guerra en Ucrania y busquen coordinar posturas frente a uno de los conflictos más prolongados en el escenario internacional.
Esta será la sexta reunión entre Trump y Xi Jinping. Su último encuentro se llevó a cabo en octubre del año pasado en Corea del Sur.
El mandatario estadounidense también anunció que más adelante recibirá al líder chino y a su esposa en Washington: «Nuestros representantes están ultimando los preparativos para estas visitas históricas. Espero con gran interés pasar tiempo con el presidente Xi en lo que, estoy seguro, será un evento trascendental».





























