La facturación de los servicios públicos de un inmueble declarado inhabitable en Cali fue ajustada por las Empresas Municipales de Cali (Emcali), que dejaron de incluir los cobros de acueducto y energía correspondientes a dos contratos asociados a la propiedad de Edith Stella Barona.

La vivienda, ubicada en la carrera 56, en la comuna 19, presenta graves afectaciones estructurales y permanece bajo advertencias de inseguridad, en medio de una problemática relacionada con las intervenciones realizadas en una edificación vecina después de un evento sísmico.

El ajuste se produjo tras las solicitudes tramitadas ante la empresa de servicios públicos y quedó reflejado en el más reciente ciclo de facturación, según la información suministrada sobre el caso. Noticia relacionada: Doña Edith tiene su casa inhabitable y sigue pagando servicios públicos

¿Qué servicios dejaron de cobrarse?

Con la modificación, Emcali excluyó de las facturas los conceptos correspondientes al consumo de agua potable y energía eléctrica. No obstante, el servicio público de aseo continúa vigente, por lo que este rubro se mantiene dentro de los valores facturados.

La actualización comprende dos contratos asociados a inmuebles ubicados en la misma zona. El primero corresponde a la solicitud CU-2026-011525, vinculada al contrato 942685 y a la dirección carrera 56 # 5-65. El segundo está identificado con la solicitud CU-2026-011528, relacionada con el contrato 942684 y la dirección carrera 56 # 5-56.

Ambas solicitudes fueron radicadas ante los canales de atención de Emcali para gestionar la modificación de los cobros, teniendo en cuenta las condiciones de riesgo e inhabitabilidad de los inmuebles. La medida no implica que la problemática que afecta la propiedad haya quedado resuelta en su totalidad.

Una vivienda que sigue sin condiciones para ser habitada

El inmueble presenta daños estructurales que llevaron a su catalogación como inseguro e inhabitable. La situación estaría relacionada con las afectaciones registradas después de un evento sísmico y con las obras ejecutadas en una edificación colindante.

Mientras se determina el alcance de los daños y las medidas necesarias para atender la emergencia, la propiedad permanece con sellos de advertencia e inseguridad instalados por los organismos competentes. La falta de una solución definitiva mantiene abierta la incertidumbre sobre la posibilidad de recuperar las condiciones de habitabilidad.

¿Qué falta para resolver el caso?

El ajuste en la facturación atiende uno de los problemas que enfrentaba la propietaria, pero todavía quedan asuntos técnicos y administrativos por esclarecer, entre ellos los peritajes sobre el estado de la estructura, los conceptos de las autoridades urbanísticas y las actuaciones de las inspecciones de Policía.

La propietaria deberá esperar los resultados de las evaluaciones y las decisiones de las autoridades competentes para conocer qué alternativas existen frente al inmueble y qué acciones se adoptarán para atender los daños reportados.