Historias heredadas hoy se convierten en un atractivo cultural.
Noticias Valle.
En el norte del Valle del Cauca, entre los municipios de Roldanillo y La Unión, se encuentra el corregimiento de El Higuerón, un pequeño poblado que llama la atención por una propuesta cultural: un parque dedicado a los mitos y leyendas que han marcado su historia.
Aunque a simple vista parece un lugar tranquilo, su parque principal se ha convertido en un escenario donde las historias más inquietantes del territorio toman forma y mantienen viva la tradición oral de la comunidad.
En este espacio se levantan figuras que representan personajes tradicionales del imaginario campesino. Entre ellos aparecen el duende, la bruja burlona, el caballo sin jinete y el cura sin cabeza, figuras que durante décadas han protagonizado relatos transmitidos por generaciones.
Más allá de lo estético, estas esculturas funcionan como un puente entre el pasado y el presente, recordando las historias que han construido la identidad cultural del corregimiento.
Uno de los relatos más comentados en la zona fue difundido por el creador de contenido Hectorino Mtb Traveler, quien narró la historia de una niña que, según versiones locales, fue llevada por un duende y apareció tres días después sin señales de daño.
Este tipo de relatos siguen alimentando el imaginario colectivo y refuerzan el carácter misterioso del lugar.
Otra de las historias que persiste en la memoria de los habitantes es la de «Los perros de la vuelta del Chomo». Según el relato, Jerónimo Padilla aseguraba ver en las noches a dos perros negros con ojos rojos, arrastrando cadenas y con una apariencia aterradora.
Estos animales, descritos como seres infernales, eran vistos por hombres que transitaban entre Higuerón e Higueroncito, especialmente aquellos que se dirigían a encuentros nocturnos relacionados con el juego, la bebida o la vida social del sector.
De relatos orales a un parque con identidad cultural
La creación de este espacio no fue casual. La iniciativa surgió como una forma de preservar la memoria colectiva del corregimiento. El proyecto tomó fuerza luego de la publicación de los libros Mitos y Leyendas Campesinas Higueroneñas, escritos por Asdrúbal Henao.
En medio del proceso, se transformó la idea inicial hasta consolidar el parque actual, como lo explicó Luis Gerardo Castro al compartir el origen del proyecto.
«Asdrúbal mencionó: ‘Me nació la idea de hacer un museo vial con 10 figuras. El alcalde actual me hizo cambiar la idea por un solo sitio donde se ven las vallas. Luego, tuve tiempo para reflexionar y decidí que no solo fueran vallas, sino que también incluyera esculturas’,».
Hoy, El Higuerón se posiciona como un destino distinto dentro del Valle del Cauca, donde el turismo no gira en torno a grandes infraestructuras, sino a la riqueza de su tradición oral.
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