La familia de María Alejandra Molina Solano busca información sobre su paradero luego de perder contacto con ella mientras se encontraba en Cali por motivos laborales.

La joven, de 27 años, llegó a la ciudad el jueves 8 de octubre y, según el relato de su hermana Natalia Molina, la última comunicación entre ambas ocurrió el domingo 11 de octubre. Siga leyendo: ¿Qué pasó con Ayelén Sofía Páez? Las dos investigaciones que buscan esclarecer su muerte

Desde entonces, sus allegados no han logrado establecer contacto con ella y desconocen dónde se encontraba alojada y con quién desarrollaría las actividades para las que había viajado.

La situación fue divulgada públicamente por sus familiares, quienes pidieron la colaboración de la ciudadanía para obtener información que contribuya a encontrarla.

El viaje a Cali y los primeros contactos

Según el relato de Natalia Molina, su hermana le informó que había llegado a Cali en la mañana del jueves 8 de octubre y le envió una fotografía de un aviso relacionado con su ingreso a la ciudad. En esa conversación, María Alejandra comentó que debía esperar hasta aproximadamente las 3:00 de la tarde para registrarse en el hotel donde tenía previsto hospedarse.

La joven había viajado para trabajar como modelo de protocolo en actividades de mercadeo y marketing. Sin embargo, de acuerdo con lo manifestado por su hermana, la familia no cuenta con información precisa sobre el lugar donde iba a desempeñar esas labores, las personas con las que tendría contacto por motivos de trabajo, ni el nombre del establecimiento en el que presuntamente se alojaría.

El último mensaje que recibió su hermana

La comunicación entre María Alejandra y Natalia se mantuvo durante los primeros días del viaje, pero esa situación cambió el domingo 11 de octubre. Según el testimonio de Natalia, el último mensaje de su hermana llegó alrededor de las 6:00 de la tarde; después de ese intercambio, volvió a escribirle pero no obtuvo respuesta.

Desde el lunes 12 de octubre, los mensajes enviados por WhatsApp dejaron de llegar al teléfono de María Alejandra. A partir de ese momento, sus allegados no han conseguido establecer nuevamente comunicación con ella.

La familia busca esclarecer las circunstancias del viaje

Según el relato de Natalia Molina, María Alejandra le había hablado a su madre de un posible viaje a Medellín, mientras que a su hermana le confirmó que se encontraba en Cali. Esta diferencia forma parte de las inquietudes expresadas por sus allegados, que también desconocen quiénes la contrataron y dónde debía cumplir sus compromisos laborales.

Características físicas para facilitar su identificación

La joven tiene 27 años, mide aproximadamente 1,70 metros, es de piel trigueña, tiene ojos negros y cabello negro, liso y largo hasta la cintura. Entre sus señales particulares se encuentra un tatuaje con la figura de un lobo en la espalda, a la altura del omóplato derecho, y perforaciones en ambas orejas.

Cómo aportar información

La familia solicita a quienes puedan tener información sobre el paradero de María Alejandra que se comuniquen a la línea telefónica 312 390 5927, publicada en el cartel de búsqueda. Se recomienda compartir información verificable y evitar la difusión de rumores o señalamientos sin sustento.

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