Su esposa confirmó que el actor murió en casa, en paz y rodeado de sus seres queridos.
Noticias Internacional.
La industria del cine despidió este 15 de febrero a uno de sus gigantes. Robert Duvall, leyenda de Hollywood y figura esencial en la historia del séptimo arte, falleció a los 95 años en su hogar en Middleburg, Virginia, rodeado de su familia. Así lo dio a conocer Luciana Duvall, esposa del actor, en un mensaje en la red social de Facebook.
«Ayer despedimos a mi amado esposo, querido amigo, y uno de los mejores actores de nuestro tiempo. Bob falleció pacíficamente en casa, rodeado de amor y comodidad. Para el mundo, fue un actor ganador de un Oscar, un director, un narrador. Para mí, él lo era simplemente todo. Su pasión por su arte fue igualada sólo por su profundo amor por los personajes, una gran comida y la corte. Por cada uno de sus muchos papeles, Bob dio todo a sus personajes y a la verdad del espíritu humano que representaban. Al hacerlo, deja algo duradero e inolvidable para todos nosotros. Gracias por los años de apoyo que le mostraste a Bob y por darnos este tiempo y privacidad para celebrar los recuerdos que deja atrás.

A lo largo de más de seis décadas de carrera, el actor dejó una huella imborrable gracias a interpretaciones profundas, memorables y cargadas de humanidad que lo convirtieron en uno de los intérpretes más respetados de su generación.
Uno de sus papeles más emblemáticos fue el del teniente coronel Bill Kilgore en la película Apocalypse Now, donde pronunció una de las frases más icónicas del cine: “Me encanta el olor del napalm por la mañana”. Su presencia magnética y la complejidad del personaje lo consolidaron como un actor capaz de dominar la pantalla incluso en escenas breves, pero intensas y determinantes.
Duvall también brilló como Tom Hagen, el consejero de la familia Corleone, en la obra maestra The Godfather y su secuela The Godfather Part II. Su interpretación del abogado adoptado por Don Vito Corleone lo convirtió en una pieza fundamental del universo creado por Mario Puzo y Francis Ford Coppola, aportando equilibrio, serenidad y humanidad en medio del mundo del crimen organizado.

En 1983 sorprendió al mundo del western televisivo con su papel de Augustus “Gus” McCrae en la miniserie Lonesome Dove, una actuación que le valió un premio Emmy y que muchos consideran una de las mejores de su carrera. Duvall demostró que podía transitar entre géneros con absoluta maestría, desde el drama urbano hasta el western clásico.
Su versatilidad quedó nuevamente al descubierto en Tender Mercies, película por la que ganó el premio Óscar a Mejor Actor. Allí interpretó a un cantante de música country en decadencia que busca reconstruir su vida. Con una actuación contenida, íntima y profundamente humana, Duvall confirmó su capacidad para transmitir emociones complejas sin exageraciones, apostando siempre por la verdad interpretativa.
Otros trabajos esenciales en su filmografía incluyen títulos como The Apostle, escrita, dirigida y protagonizada por él; Network, donde compartió escena con figuras legendarias; y Days of Thunder, donde interpretó al mentor de un joven piloto interpretado por Tom Cruise. Con su partida, Hollywood pierde a un maestro de la actuación, pero su legado perdurará eternamente en cada una de sus obras.
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