Durante más de dos décadas lideró el programa humorístico más longevo del país y promovió iniciativas sociales en regiones apartadas.
Noticias Colombia.
La televisión colombiana está de luto tras la muerte de Alfonso Lizarazo Sánchez, uno de los rostros más influyentes del entretenimiento nacional. El reconocido presentador, locutor y exsenador falleció el 4 de agosto de 2026 en Bogotá, a los 85 años, luego de enfrentar durante varios años problemas de salud de origen cardiaco.
Su partida marca el cierre de una etapa clave en la historia de la televisión del país, especialmente en el género del humor, donde dejó una huella difícil de igualar.
Nacido en Bucaramanga en 1940, Lizarazo llegó a Bogotá siendo muy joven con aspiraciones profesionales alejadas de los medios de comunicación. Sin embargo, su ingreso a una emisora cambió por completo su rumbo. Desde los controles técnicos, fue ascendiendo hasta convertirse en una figura influyente en la radio juvenil.
Como director de ‘Radio 15’, desempeñó un papel determinante en el auge de la Nueva Ola colombiana y en la consolidación de formatos dirigidos a audiencias jóvenes, posicionándose como pionero en el desarrollo de emisoras juveniles en el país.
El legado de ‘Sábados Felices’
El nombre de Alfonso Lizarazo está inevitablemente ligado a ‘Sábados Felices’, programa que no solo creó, sino que también dirigió y presentó durante 26 años consecutivos desde 1972. Este espacio se convirtió en el programa humorístico más exitoso y longevo de la televisión colombiana, marcando a varias generaciones.
Bajo su liderazgo, el programa fue plataforma para el surgimiento de numerosos comediantes y dio origen al reconocido Festival Internacional del Humor, consolidando un escenario clave para el talento nacional e internacional.
El impacto de Lizarazo trascendió la pantalla. A través de la campaña ‘Lleva una escuelita en el corazón’, impulsó una labor social significativa que benefició a comunidades vulnerables en distintas regiones del país.
Esta iniciativa permitió la construcción de escuelas en zonas apartadas, evidenciando su compromiso con la educación rural y dejando una huella tangible en miles de niños colombianos.




























