La justicia condenó a 60 años de prisión a William Guerrero Gil, señalado de coordinar la incursión armada que terminó en la masacre ocurrida en zona rural de Buga en 2021.
Noticias Valle.
El 24 de enero de 2021, el Valle del Cauca quedó marcado por uno de los hechos violentos más impactantes de los últimos años. Cinco jóvenes fueron asesinados en medio de una incursión armada registrada en la finca San Jacobo, ubicada en la vereda Cerro Rico, corregimiento Chambimbal, zona rural de Guadalajara de Buga.
Durante años, las familias de las víctimas buscaron respuestas sobre lo ocurrido aquella madrugada, mientras las autoridades adelantaban una investigación que terminó revelando un detalle inesperado: detrás del crimen habría estado una persona cercana a la familia propietaria de la finca.
Se trata de William Guerrero Gil, quien para la época trabajaba como conductor de un empresario dueño del predio y que recientemente fue condenado a 60 años de prisión por estos hechos.
El plan era secuestrar al hijo del patrón
De acuerdo con la investigación de la Fiscalía General de la Nación, Guerrero Gil habría contactado a actores armados con el objetivo de secuestrar al hijo de su jefe y posteriormente exigir dinero por su liberación.
Según el ente acusador, el hoy condenado entregó información detallada para ejecutar el plan criminal, entre ella fotografías, planos de la finca, indicaciones de acceso y datos relacionados con la familia.
Sin embargo, lo que inicialmente sería un secuestro terminó convertido en una masacre.
Las autoridades establecieron que los hombres armados ingresaron a la finca preguntando por el hijo del patrón. En medio de la tensión y la confusión que se registró en el lugar, se produjo una alteración que desencadenó los disparos contra los jóvenes que se encontraban departiendo en la propiedad.
Cinco personas murieron y otras dos resultaron heridas.

Uno de los sobrevivientes logró salvarse haciéndose pasar por muerto.
Las sospechas comenzaron con un detalle
Durante el proceso investigativo, hubo un comportamiento que llamó la atención de las autoridades.
Según lo conocido dentro del caso, William Guerrero Gil se encontraba incapacitado para la fecha de los hechos y no debía presentarse a trabajar. Aun así, comenzó a preguntar insistentemente qué iba a suceder esos días en la finca, quiénes estarían allí y cuáles serían los movimientos de la familia.
Ese detalle terminó despertando sospechas y orientando parte de la investigación hacia él.
Años después, uno de los hombres que habría participado en la incursión armada decidió entregar su testimonio y, según la representación de las víctimas, terminó señalando directamente al conductor como la persona que los habría contactado para ejecutar el crimen.
Condenado a 60 años de prisión
Tras valorar las pruebas presentadas por la Fiscalía en juicio oral, un juez penal condenó a William Guerrero Gil por los delitos de homicidio agravado, homicidio agravado en grado de tentativa y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.
Además de la pena de 60 años de prisión, el hombre fue inhabilitado para ejercer funciones públicas durante 20 años.

La Fiscalía indicó que esta es la tercera condena relacionada con la masacre ocurrida en Buga. Anteriormente ya habían sido sentenciados Jhon Jaime Ramírez, alias “JJ”, y Diego Fernando Rivas Suleta, alias “Simón”.
Aunque la decisión judicial es de primera instancia y aún proceden recursos de ley, el caso vuelve a poner sobre la mesa uno de los episodios más dolorosos registrados en el Valle del Cauca en los últimos años.





























