Pekín anunció restricciones comerciales y de contratación pública en medio de nuevas fricciones con Estados Unidos.
Noticias Internacionales.
La tensión entre China y Estados Unidos volvió a escalar. Pekín anunció este lunes nuevas sanciones contra empresas estadounidenses vinculadas al sector militar, una decisión que llega como respuesta a recientes restricciones impuestas por Washington a compañías tecnológicas chinas.
Las medidas incluyen controles de exportación sobre diez entidades de Estados Unidos y restricciones en la contratación pública para otras 46 compañías. Entre las firmas afectadas aparecen gigantes de la defensa como Boeing Defense y Lockheed Martin.
Según el Ministerio de Comercio chino, la decisión busca «salvaguardar la seguridad y los intereses nacionales». Además, se apoya en la Ley de Control de Exportaciones y en las normas que regulan los productos de doble uso.
China también ordenó suspender de inmediato las operaciones de exportación relacionadas con las empresas sancionadas. En casos excepcionales, los exportadores deberán solicitar una autorización especial para continuar con alguna venta.

Empresas de defensa y tecnología bajo restricciones
La lista de control de exportaciones incluye compañías relacionadas con drones, robótica, tecnología militar, sistemas aeroespaciales y tierras raras. Entre ellas figuran Aveox, Red Cat Holdings, Teal Drones, IMSAR y USA Rare Earth.
Por otra parte, el Ministerio de Finanzas anunció que decenas de empresas estadounidenses no podrán participar en procesos de contratación pública dentro de China. La medida no afectará a compañías de capital estadounidense establecidas en territorio chino.
Entre las firmas señaladas destacan Lockheed Martin, Raytheon, General Dynamics, Boeing Defense, Anduril y BAE Systems. Todas operan en sectores considerados estratégicos para la seguridad y la defensa.
Crece el pulso entre las dos mayores economías
Las sanciones fueron anunciadas después de que Estados Unidos incluyera a empresas chinas como Alibaba, Baidu, BYD y Unitree en su lista de «empresas militares chinas». Aunque esa clasificación no implica sanciones directas, limita los contratos con el Departamento de Defensa.
La nueva ofensiva refleja que, pese a los recientes intentos de acercamiento diplomático, las diferencias siguen abiertas. Los desacuerdos por tecnología, comercio, tierras raras y seguridad continúan alimentando una competencia cada vez más fuerte entre Washington y Pekín.





























