Un municipio forjado a lo largo de los siglos.
Noticias Valle.
El municipio de Candelaria, Valle del Cauca, celebra 481 años de historia, una fecha que invita a mirar el presente, reconocer su pasado y entender los procesos que han marcado su transformación como territorio clave del suroccidente colombiano.
Este 2 de febrero, en el marco de la conmemoración de su aniversario, se llevó a cabo la parada cívico-policial, un acto solemne que exaltó el espíritu cívico, las tradiciones y el compromiso institucional con la seguridad, la convivencia y el bienestar de los candelareños y candelareñas. La jornada reunió a autoridades, fuerza pública y comunidad en un homenaje a la identidad local.
- Así busca el Valle del Cauca producir más alimentos, apoyar a campesinos y vender sin intermediarios
Más allá del acto protocolario, la fecha permitió resaltar el largo recorrido histórico del municipio. Según un artículo publicado por la Alcaldía de Candelaria, la historia de esta población, como ocurre con muchas fundaciones ibéricas en América, no cuenta con una fecha única y definitiva de origen, debido a la ausencia de documentos que señalen de manera explícita el momento exacto de su fundación.
Antes de la llegada de los españoles, el territorio que hoy ocupa Candelaria estuvo habitado por diversos pueblos indígenas. Entre ellos se encontraban los Noamanes, Iscuandés, Catíos y Chocoes en la región del Pacífico, así como los Quinchías, Jamundíes, Calotos, Lilís y Quimbayas en la zona interandina del actual Valle del Cauca.
La historia del municipio está estrechamente ligada a la aparición de poblaciones fundadas por los conquistadores españoles. En ese contexto, se destacan la fundación de Santiago de Cali, el 25 de julio de 1536, y la posterior creación de Caloto, entre 1538 y 1545, procesos liderados por el grupo comandado por Sebastián de Belalcázar, según reseña la Alcaldía.
Entre Cali y Caloto: el nacimiento de una población estratégica
Durante la época colonial, este territorio hizo parte de distintas gobernaciones y provincias, entre ellas Quito, Panamá y Popayán. Algunos historiadores, como Torres, Rendón y Sandoval, sostienen que, a partir de la fundación de Caloto, se estableció Candelaria como un punto estratégico para contener incursiones indígenas, en medio del complejo proceso de la conquista.
Otras versiones históricas plantean que el origen de Candelaria podría ser anterior a la conquista española. Estas indican que se trataba de un asentamiento ubicado a orillas del río Páraga, encontrado por exploradores provenientes de la recién fundada Cali el día de la festividad de la Virgen de la Candelaria.
Para 1797, Candelaria ya figuraba como un pueblo de libres bajo el nombre de Villa Candelaria. Posteriormente, se consolidó como un curato importante hasta 1834, año en que dejó de depender de la parroquia de Santa Ana de los Caballeros. La construcción de la iglesia del municipio había iniciado décadas antes, en 1779.
Tras el proceso de independencia, entre 1821 y 1831, Candelaria pasó a integrar el entonces departamento del Cauca. En 1864, dejó de ser distrito de Caloto y fue erigida oficialmente como municipio, mediante mandato legislativo del 3 de febrero, formando parte del Estado Federal del Gran Cauca.

Con la Constitución de 1886, el Estado Federal desapareció y el territorio adoptó la denominación de Departamento del Cauca. A inicios del siglo XX, en 1910, se creó el Departamento del Valle del Cauca, con Cali como capital, lo que marcó un nuevo rumbo administrativo y económico para la región.
A partir de la década de 1920, el Valle del Cauca inició un proceso de transformación agroindustrial, impulsado por misiones internacionales que recomendaron fortalecer el cultivo de la caña de azúcar y tecnificar su producción. Este proceso tuvo un impacto directo en municipios como Candelaria.
El auge azucarero dio paso a la creación de ingenios como Providencia, Río Paila, Mayagüez, Castilla, entre otros. La producción se duplicó en los años 30 y se triplicó en las décadas de los 40 y 50, impulsada también por coyunturas internacionales como la Segunda Guerra Mundial y los cambios en el mercado regional.
El desarrollo de la carretera Panamericana, la vía al puerto de Buenaventura y, especialmente, la construcción del puente de Juanchito, fortalecieron la conexión de Candelaria con Cali y consolidaron su papel estratégico dentro del área metropolitana.
Otro hito fue la ubicación de la antigua pista aérea de Cali en inmediaciones del municipio, infraestructura que funcionó hasta 1971, cuando fue reemplazada por el actual Aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla Aragón, ubicado en Palmira.
Las últimas décadas del siglo XX trajeron cambios sociales, económicos y territoriales que redefinieron la dinámica del municipio. Hoy, al cumplir 481 años, Candelaria celebra no solo su historia, sino la resiliencia de su gente y su capacidad de adaptarse a los desafíos del tiempo.
Te puede interesar: Así será la transformación del lago Chilicote: ecoparque incluyente que impulsará el turismo en Tuluá





























