Más capturas y menos hurtos, en medio de la preocupación por el aumento de homicidios y lo que se vive en las calles.
Noticias Cali.
Las cifras oficiales sobre seguridad en Cali durante el primer semestre de 2026 dibujan un escenario con avances operativos, pero también con alertas que mantienen en vilo a las autoridades y a la ciudadanía. El aumento en los homicidios, en contraste con la reducción de varios delitos de alto impacto, evidencia una realidad compleja que no se resuelve únicamente con estadísticas.
De acuerdo con el balance entregado por la Secretaría de Seguridad y Justicia, entre enero y junio se registraron 544 homicidios, lo que representa un incremento del 10% frente al mismo periodo del año anterior. Este dato confirma que la violencia letal continúa siendo el principal desafío para la ciudad.
Desde la administración distrital se reconoce la gravedad del panorama. El secretario de Seguridad, Javier Garcés, ha insistido en que el homicidio no puede analizarse de forma aislada, sino como parte de una dinámica regional que involucra estructuras criminales con presencia en el Valle del Cauca y el norte del Cauca.
En ese sentido, la estrategia se ha centrado en fortalecer la articulación con la Fuerza Pública y la Fiscalía, con el objetivo de priorizar investigaciones y judicializar a quienes estarían detrás de estos hechos.
Resultados operativos y reducción de delitos
En paralelo, las autoridades destacan resultados en materia operativa. Durante el primer semestre se realizaron más de 3.900 capturas, lo que representa un aumento significativo frente al año anterior. Asimismo, las incautaciones de estupefacientes superaron las dos toneladas, reflejando una ofensiva más intensa contra el narcotráfico y el microtráfico.
Otro de los puntos que resalta el informe es la reducción del hurto en distintas modalidades. El robo a personas, uno de los delitos que más impacta la percepción de seguridad, disminuyó en un 26%. También se reportaron caídas en hurtos a residencias, comercios, vehículos, motocicletas y celulares.
Para las autoridades, estos resultados evidencian el impacto de las estrategias de control, prevención y presencia institucional en diferentes sectores de la ciudad.
La percepción ciudadana: una realidad distinta
Sin embargo, más allá de las cifras, la percepción de la ciudadanía cuenta otra historia.
En distintos sectores de Cali, muchos habitantes aseguran que la sensación de inseguridad persiste e incluso se ha intensificado. Los llamados “motoladrones” continúan siendo protagonistas de robos rápidos en vías principales y barrios residenciales, mientras que los casos de sicariato, en ocasiones a plena luz del día, generan temor constante.
Para algunos ciudadanos, la reducción del hurto no se traduce necesariamente en tranquilidad. Señalan que, aunque ciertos delitos puedan estar bajando en los reportes oficiales, la frecuencia de hechos violentos y su visibilidad refuerzan la idea de que la ciudad sigue siendo insegura.
Esta percepción también está marcada por la forma en que ocurren los delitos. Robos con arma, ataques selectivos y homicidios en espacios públicos tienen un alto impacto emocional, lo que amplifica la sensación de riesgo, incluso en zonas donde las estadísticas muestran mejoras.
Expertos en seguridad coinciden en que la brecha entre cifras y percepción es uno de los mayores retos para las autoridades. No solo se trata de reducir los delitos, sino de lograr que la ciudadanía sienta esos cambios en su vida cotidiana.
Frente a este panorama, la Alcaldía ha reiterado que continuará fortaleciendo las capacidades operativas, la inteligencia y la presencia institucional en los territorios más afectados por la violencia. La apuesta es avanzar en la desarticulación de estructuras criminales y mejorar la respuesta frente a los delitos que más preocupan a la población.