El volcán Puracé regresó este 29 de septiembre de 2026 a estado de alerta amarilla, después de permanecer cerca de dos meses en alerta naranja por cambios en varios de los parámetros de monitoreo de su actividad. El Servicio Geológico Colombiano explicó que, durante los últimos días, varios de estos indicadores han mostrado una disminución.

Cristian Santacoloma, coordinador del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán, señaló que los cambios observados desde comienzos de agosto han retornado lentamente hacia los valores registrados antes de la declaratoria de alerta naranja.

Uno de los principales cambios está relacionado con la sismicidad asociada a la dinámica de fluidos dentro de los conductos volcánicos, especialmente en la zona más cercana al cráter. Aunque estos eventos continúan ocurriendo, su energía ha disminuido.

¿Qué está pasando con la actividad del Puracé?

El SGC también reportó una reducción considerable en la altura de las columnas de gases y ceniza que llegan a la atmósfera desde el volcán.

A esto se suma un descenso importante en las concentraciones de dióxido de azufre y dióxido de carbono registrado durante los últimos días. Según Santacoloma, este comportamiento está relacionado con la disminución de la actividad de los fluidos dentro de los conductos volcánicos.

Sin embargo, el monitoreo mantiene otros focos de atención. En una zona ubicada entre 10 y 15 kilómetros al nororiente del edificio volcánico se ha registrado sismicidad asociada al fracturamiento de roca.

El especialista explicó que estos movimientos han tenido una recurrencia constante durante las últimas semanas y algunas magnitudes importantes, pero hasta ahora no han incidido en la actividad del edificio central del Puracé.

La deformación del terreno también continúa bajo vigilancia. Este parámetro viene siendo monitoreado desde 2022 y, de acuerdo con el SGC, mantiene valores bajos de manera constante.

¿Qué implica volver a alerta amarilla?

El cambio de alerta no significa que el volcán haya dejado de presentar actividad. Santacoloma recordó que el Puracé es un volcán con una dinámica importante y que todavía pueden registrarse emisiones de ceniza a la atmósfera, incluso con alturas considerables desde la cima.

También pueden presentarse eventos sísmicos que sean sentidos dentro de la zona de influencia del volcán, además de sonidos y olores asociados con su actividad.

Durante los casi dos meses de alerta naranja, el Servicio Geológico Colombiano realizó talleres y espacios de trabajo con las comunidades ubicadas cerca del edificio volcánico y con autoridades locales, con el propósito de fortalecer la gestión del riesgo y el conocimiento sobre el fenómeno volcánico.

Ahora, bajo alerta amarilla, el SGC continuará publicando boletines periódicos de manera semanal. Si se presenta algún cambio especial en la actividad, la entidad indicó que emitirá boletines extraordinarios.

Recomiendan no acercarse a la parte alta

El llamado a las comunidades se mantiene, especialmente frente a la posibilidad de emisiones de ceniza y gases que pueden representar un riesgo para las personas.

Por eso, el SGC recomendó no acercarse a las partes altas de los edificios volcánicos de Puracé, Picollo y Curiquinga.

La entidad también pidió consultar únicamente la información difundida por sus canales oficiales, así como la de las alcaldías, la Gobernación y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.

El Servicio Geológico Colombiano aseguró que continuará monitoreando el volcán Puracé y la cadena volcánica de los Coconucos para informar oportunamente cualquier cambio adicional en su comportamiento.

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