La protesta se realizó el pasado 12 de julio y buscó presionar a la constructora para definir un cronograma que permita finalizar las obras y entregar los inmuebles.
Noticias Valle.
Lo que durante años fue una espera marcada por promesas incumplidas terminó convirtiéndose en una protesta pacífica. El pasado 12 de julio, decenas de compradores del proyecto habitacional Balcones de las Flores, en Palmira, ingresaron al conjunto residencial para reclamar la entrega de los apartamentos que, aseguran, ya han pagado.
La jornada reunió a cerca de 60 propietarios que decidieron entrar al proyecto con el propósito de hacer visible su inconformidad y pedir una solución definitiva frente a los retrasos que, según manifestaron, se extendieron por más de ocho años.

Muchos de ellos contaron que adquirieron sus viviendas desde 2018 con la expectativa de recibirlas aproximadamente tres años después. Sin embargo, el tiempo pasó y la entrega nunca se concretó, pese a que varios ya habían cancelado la totalidad del inmueble mediante créditos hipotecarios o con recursos propios.
Durante ese periodo, afirmaron que aceptaron cambios en los cronogramas, ampliaciones de los plazos e incluso incrementos en algunos costos asociados a la pandemia, confiando en que el proyecto finalmente sería terminado.
Propietarios denunciaron retrasos y falta de respuestas
Los compradores aseguraron que uno de los mayores problemas fue la falta de información sobre el estado de la obra. Según explicaron, durante meses intentaron comunicarse con la constructora, pero señalaron que no obtuvieron respuestas oportunas a través de los canales disponibles.
También relataron que algunos alcanzaron a ser convocados para adelantar procesos de escrituración y realizaron los pagos correspondientes. Sin embargo, esos trámites fueron suspendidos posteriormente debido a un proceso jurídico relacionado con el proyecto, situación que, indicaron, también fue reconocida por la constructora Grupo Infinito S.A.S.
De acuerdo con los propietarios, las edificaciones presentaban un avance cercano al 96 %. Aseguraron que las torres, los apartamentos, los ascensores y buena parte de las redes internas ya estaban construidos, aunque aún hacían falta algunas zonas comunes y las conexiones definitivas de los servicios públicos.

Mientras tanto, decenas de familias continuaban asumiendo una doble carga económica al pagar simultáneamente las cuotas de sus créditos hipotecarios y los arriendos de las viviendas donde seguían viviendo mientras esperaban la entrega de sus inmuebles.
La protesta buscó abrir un diálogo para terminar el proyecto
Los voceros del grupo insistieron en que la ocupación del conjunto se desarrolló de manera pacífica y que su principal objetivo era lograr que la empresa retomara el diálogo con los compradores.
«El objetivo no es generar confrontaciones. Lo que queremos es que la constructora aparezca, dé la cara, se siente con nosotros y establezca un cronograma serio para culminar el proyecto y entregar nuestras viviendas», señalaron representantes de los propietarios.
Además del llamado a la constructora, los afectados solicitaron el acompañamiento de las entidades financieras y de las autoridades competentes para encontrar una salida que permita concluir las obras y entregar las viviendas. La movilización dejó en evidencia el descontento de decenas de familias que, después de años de espera, decidieron hacer visible su reclamo en busca de respuestas concretas.





























