España enfrenta una de sus tragedias ferroviarias más graves tras el choque entre dos trenes de alta velocidad ocurrido el miércoles 28 de octubre en la provincia de Toledo. El accidente deja un saldo de 69 personas fallecidas y 110 heridas, según el balance oficial difundido por las autoridades de Castilla-La Mancha.
La colisión se registró en el tramo ferroviario comprendido entre Mora y Urda, cuando un tren AVE de Renfe impactó por detrás contra un convoy de la compañía Iryo que se encontraba detenido en las vías. La fuerza del choque provocó graves daños en los vagones y complicó las labores de rescate.
Desde que se conoció la emergencia, los organismos de socorro desplegaron un amplio operativo para auxiliar a los pasajeros, trasladar a los lesionados a centros asistenciales y recuperar los cuerpos de las víctimas.
Decenas de heridos continúan bajo atención médica
El balance de las autoridades regionales señala que 110 personas resultaron heridas durante el accidente. De ellas, 60 habían recibido el alta médica, mientras que otras 50 permanecían hospitalizadas.
Entre los pacientes atendidos inicialmente, 15 fueron clasificados en código rojo debido a la gravedad de sus lesiones. Las autoridades también informaron que cuatro de los casos más delicados presentaban una evolución favorable.
Cómo ocurrió el choque de los trenes
El siniestro ocurrió aproximadamente a las 8:53 de la mañana del miércoles, en la línea de alta velocidad que conecta Madrid con Sevilla. En el tren de Renfe viajaban 397 pasajeros, mientras que el convoy de Iryo transportaba a otras 147 personas.
De acuerdo con las reconstrucciones iniciales, el AVE colisionó por detrás contra el tren que permanecía detenido. El impacto ocasionó el descarrilamiento de varios vagones y provocó que algunos terminaran desplazados por un terraplén, lo que aumentó la complejidad de las operaciones de rescate.
Investigan posibles fallas en la seguridad ferroviaria
Una de las principales líneas de investigación está relacionada con el sistema de señalización y seguridad LZB, utilizado para supervisar la circulación ferroviaria y controlar aspectos como la velocidad y la posición de los trenes.
Según los primeros reportes sobre las comunicaciones entre los maquinistas y el centro de control de Adif, se presentó una incidencia que afectó el funcionamiento de este sistema y obligó a gestionar la circulación mediante procedimientos alternativos.
Los investigadores deberán determinar qué instrucciones se impartieron, qué información estaba disponible en el centro de control y por qué no se logró evitar la colisión con el tren que permanecía detenido. Para esclarecer lo ocurrido, serán fundamentales los registros de circulación, las comunicaciones de los maquinistas, los datos técnicos de los convoyes y el análisis de los sistemas de seguridad.
Por ahora, las causas definitivas del accidente y las posibles responsabilidades continúan bajo investigación.