Familias evacuadas del conjunto residencial Balcones de La Rosaleda, en Cali, denuncian que continúan recibiendo facturas de servicios públicos pese a no poder habitar sus viviendas por las condiciones de riesgo estructural de la edificación. Los afectados piden la intervención de las autoridades y de las empresas prestadoras para resolver una situación que agrava sus dificultades económicas.
La denuncia fue expuesta por Nubia Bedoya, una de las residentes afectadas, quien aseguró que salió de su apartamento el pasado 10 de agosto y que, desde entonces, ha seguido recibiendo cobros correspondientes a los servicios públicos. Según su testimonio, las obligaciones económicas se acumulan mientras las familias permanecen fuera de sus hogares.
Facturas que siguen llegando pese a la evacuación
Durante su denuncia, Bedoya mostró documentos relacionados con los cobros de Emcali y señaló que las cuentas continúan llegando meses después de haber abandonado el apartamento. En la edificación se observan avisos que advierten sobre las condiciones de inseguridad y prohíben el ingreso.
Los habitantes afectados buscan claridad sobre el origen de estos cobros y las medidas que podrían adoptarse frente a las obligaciones facturadas durante el periodo en el que no han podido ocupar sus viviendas. Más casos: Emcali suspende cobros de agua y energía en vivienda declarada inhabitable en Cali
Un llamado a la Alcaldía y a las empresas de servicios públicos
Los damnificados hicieron un llamado al alcalde de Cali y a las entidades competentes para que revisen sus casos y les brinden acompañamiento. Entre sus principales solicitudes está obtener una respuesta sobre la facturación y evaluar las medidas que correspondan frente a los cobros recibidos durante la evacuación.
Por favor, señor alcalde, para que nos colabore con este tema.
Los residentes esperan que las autoridades y las empresas prestadoras examinen las circunstancias particulares de cada inmueble y determinen qué alternativas proceden de acuerdo con la normativa vigente, mientras afrontan las consecuencias de la emergencia estructural.