Sin aval nacional, el Gran Premio del Caribe entra en una nueva fase.
Noticias Cali.
Barranquilla volvió a entrar en el radar de la Fórmula 1. No como una idea lejana ni como un rumor de redes, sino como un proyecto que fue revisado nuevamente por representantes de la máxima categoría del automovilismo y que hoy avanza bajo una condición distinta a la de años anteriores: ya no depende del aval del Gobierno nacional.
El plan de un Gran Premio del Caribe en Colombia no es nuevo. Comenzó a tomar forma en 2021, cuando la administración distrital de Barranquilla inició conversaciones con actores cercanos a Liberty Media, empresa propietaria de la Fórmula 1. En ese proceso, la ciudad fue visitada por directivos del campeonato, se analizaron prediseños de un circuito urbano y el proyecto llegó a un punto avanzado de evaluación técnica y conceptual.
Incluso el CEO de la Fórmula 1, Stefano Domenicali, recorrió la ciudad y conoció la propuesta de un trazado junto al río Magdalena, una apuesta visual y urbana que buscaba diferenciarse de los circuitos tradicionales de concreto. El proyecto contaba con respaldo privado y no solicitaba recursos del presupuesto nacional. Sin embargo, sí requería un aval institucional del Estado colombiano, una carta de respaldo que nunca se emitió. Esa falta de aprobación frenó el proceso y llevó a que la Fórmula 1 archivara la iniciativa de manera temporal.
Ese escenario cambió en 2025. El actual alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, confirmó que delegados de la Fórmula 1 regresaron recientemente a la ciudad y realizaron una nueva inspección. La visita dejó una impresión positiva: crecimiento urbano, avances en infraestructura y una visión clara sobre el concepto del circuito. Pero, sobre todo, dejó un mensaje determinante: esta vez, la aprobación ya no depende del Gobierno nacional.
La negociación ahora se plantea de forma directa entre la ciudad y la Fórmula 1. En la práctica, esto significa que si Barranquilla logra garantizar las condiciones exigidas por Liberty Media y la FIA —logística, seguridad, infraestructura, respaldo financiero y viabilidad técnica—, el proyecto puede avanzar sin necesidad de un aval político desde Bogotá. Es un giro sustancial frente al intento anterior y elimina el principal bloqueo que frenó la iniciativa en el pasado.
El trazado propuesto se ubicaría en la zona de la loma, cerca del río Magdalena, con un diseño semiurbano que combine ciudad, agua y curvas rápidas. La idea es ofrecer una experiencia visual y deportiva distinta dentro del calendario, algo que la Fórmula 1 valora en su estrategia de expansión hacia nuevos mercados.
Sin embargo, el proyecto aún enfrenta retos importantes. El principal es el aeropuerto Ernesto Cortissoz. La Fórmula 1 ha señalado deficiencias en su estado, accesibilidad y capacidad logística, aspectos críticos para un evento que moviliza equipos, carga especializada y personal a escala internacional. La Alcaldía de Barranquilla ya sostiene mesas de trabajo con la Aerocivil para evaluar mejoras, conscientes de que sin una solución en este punto el proyecto no puede avanzar.
Hoy no existe contrato firmado, ni fecha confirmada, ni anuncio oficial en el calendario de la Fórmula 1. Lo que existe es algo que no estaba hace tres años: una puerta abierta sin dependencia política nacional. El futuro del Gran Premio del Caribe ya no se define en despachos del Estado, sino en la capacidad de la ciudad para cumplir con los estándares de uno de los eventos deportivos más exigentes del mundo.
Barranquilla volvió al juego. Y esta vez, el resultado depende únicamente de lo que la ciudad sea capaz de concretar.