La inspección realizada por varias autoridades descartó al antiguo relleno sanitario de Navarro, mientras la búsqueda del origen de los olores ofensivos continúa en Cali.
Noticias Cali.
El fuerte olor que durante los últimos días generó molestias en distintos sectores de Cali y municipios vecinos sigue siendo investigado. Sin embargo, las autoridades ya descartaron una de las principales hipótesis: el antiguo relleno sanitario de Navarro no sería el origen de la contingencia.
La conclusión surgió luego de una inspección realizada por el Dagma, la CVC, la Uaesp y Emsirva. Con ese resultado, la búsqueda ahora se concentra entre la zona de expansión de Cali y el sector de Cauca Seco, tras el análisis de información técnica y meteorológica.
Los equipos también apoyaron la investigación en los más de 4.000 reportes enviados por ciudadanos de Cali, Jamundí, Puerto Tejada, Candelaria, Palmira, La Cumbre y Yumbo. Esa información apunta a que las condiciones atmosféricas pudieron favorecer la propagación del olor en toda la región.
Inspección descartó al antiguo relleno de Navarro
Durante la visita técnica se revisaron la última celda del antiguo vertedero, las lagunas de almacenamiento, la planta de tratamiento de lixiviados, el manejo de aguas lluvias y las zonas revegetalizadas. Además, las autoridades verificaron que los sistemas funcionan con normalidad.

«Durante la visita se constató que los niveles de lixiviados se encuentran en condiciones normales, las piscinas de almacenamiento están en buen estado y la Planta de Tratamiento de Lixiviados opera a una tasa superior a la producción actual de estos líquidos. Estas condiciones, sumadas a la disminución progresiva de la carga orgánica de los lixiviados y de la producción de gases que se presenta con el paso del tiempo, permiten establecer que el antiguo vertedero no presenta actualmente indicadores que lo relacionen como fuente de los olores ofensivos reportados en la ciudad», explicó Miguel Ángel Sánchez, de la CVC.
El funcionario recordó que Navarro permanece clausurado desde 2008 y que, con el paso de los años, tanto la carga orgánica de los lixiviados como la producción de gases han disminuido. Esto refuerza la conclusión de que el lugar no estaría relacionado con los olores reportados.

Investigación continúa en otros puntos
La Uaesp confirmó que las piscinas de almacenamiento se encuentran en buen estado, mientras que el Dagma indicó que las lagunas mantienen niveles bajos y que no ha sido necesario realizar transferencias de lixiviados, por lo que esa zona pierde fuerza como posible origen del problema.
Mientras tanto, las autoridades mantienen activa una Mesa Técnica de Trabajo Ambiental y continúan cruzando los reportes ciudadanos con la información meteorológica y la dinámica atmosférica. El objetivo es establecer el verdadero origen de los olores y determinar si fenómenos como El Niño han influido en su dispersión por el área metropolitana.





























