La diversidad de ecosistemas, que va desde el río Cauca hasta zonas de montaña, fue clave para obtener esta distinción.
Noticias Valle.
La variedad de ecosistemas que conviven en el municipio de La Unión, en el Valle del Cauca, ha convertido a este territorio en un punto estratégico para la presencia de aves residentes y migratorias. Desde las riberas del río Cauca hasta las zonas altas de bosque frío lluvioso, el paisaje ofrece condiciones ideales para múltiples especies.
En estas áreas se pueden observar aves de gran relevancia biológica como el pato crespo americano y el azulón ultramarino, además de especies migratorias que llegan desde Canadá y permanecen en la zona alta entre los meses de mayo y septiembre.
Esta riqueza natural fue uno de los factores determinantes para que el municipio recibiera recientemente la certificación que lo reconoce oficialmente como “Ciudad de las aves”, una distinción que resalta el compromiso del territorio con la conservación de la avifauna y sus hábitats.
Un proceso que exigió cumplir 14 requisitos ambientales
El reconocimiento se logró tras un proceso liderado por la Secretaría de Agricultura y Medio Ambiente, en el que se cumplieron 14 exigentes requisitos enfocados en educación ambiental, ciencia ciudadana y participación comunitaria.
Marcela Arciniega Chávez, integrante del Club de Observadores de Aves Altamira, explicó que entre las acciones clave estuvieron la celebración del Día de las Aves Migratorias, la participación permanente en conteos internacionales como el Global Big Day y diferentes iniciativas de formación ambiental dirigidas a la comunidad.
Estas actividades permitieron fortalecer el conocimiento sobre las especies presentes en el territorio y promover la protección de los ecosistemas que las albergan.
El reto ahora es que la comunidad se apropie del reconocimiento
Con la declaratoria ya oficial, la CVC y los colectivos de avistamiento señalan que el principal desafío será lograr que toda la comunidad valore esta riqueza natural.
«El gran reto es que la ciudadanía palpe este reconocimiento; que el campesino y el habitante urbano se apropien de esta riqueza que nos despierta cada mañana, con su canto», señaló Arciniega.

La idea es que este título no se limite a un reconocimiento simbólico, sino que impulse una mayor conciencia sobre la importancia de proteger las especies que habitan o migran por el municipio.
El trabajo de conservación también se conecta con iniciativas que se desarrollan en todo el departamento. La Red de clubes de observadores de aves del Valle del Cauca reúne actualmente a 42 clubes en 23 municipios, integrados por cerca de 500 personas.
Estos colectivos promueven la educación ambiental, la ciencia participativa y la protección de los ecosistemas, consolidando al Valle del Cauca como una de las regiones con mayor actividad de avistamiento de aves en Colombia.



























