El periodismo en México continúa siendo una de las profesiones más riesgosas del continente: desde el año 2000 al menos 176 comunicadores han sido asesinados, en un contexto de violencia, impunidad y debilitamiento institucional.
Especial Derechos Negados Latinoamérica.
Ejercer el periodismo en México sigue siendo una actividad de alto riesgo. De acuerdo con cifras de Artículo 19, desde el año 2000 al menos 176 periodistas han sido asesinados en el país, una situación que impacta de forma directa el derecho colectivo a la información y el funcionamiento de la democracia.
Organizaciones internacionales como Reporteros Sin Fronteras han ubicado reiteradamente a México entre los territorios más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo fuera de contextos de guerra. Según sus informes, la violencia contra la prensa se ha mantenido constante durante los últimos sexenios, sin importar el partido político en el poder.
“Cada periodista asesinado representa una investigación que no se publicó, una red de corrupción que no se expuso o una comunidad que quedó sin voz”, advirtió Artículo 19 en uno de sus reportes recientes.
Violencia contra el periodismo en México: casos recientes y patrones de impunidad
En 2026 se registró el asesinato del periodista Carlos Leonardo Ramírez Castro, de 26 años, en el estado de Veracruz, una de las entidades con mayor historial de violencia contra la prensa. Dos años antes, en 2024, el comunicador había denunciado amenazas provenientes de policías locales, sin que se activaran mecanismos de protección efectivos.
El caso, según organizaciones defensoras de la libertad de expresión, refleja un patrón recurrente en el periodismo en México: advertencias previas, ausencia de medidas de protección, homicidio y posterior impunidad. Aunque la Fiscalía estatal abrió una investigación, colectivos de periodistas exigieron que el crimen se indague bajo el protocolo de delitos contra la libertad de expresión.
“No fue un hecho aislado, fue consecuencia de un entorno permisivo con la violencia”, afirmó un representante de una red de periodistas veracruzanos durante una manifestación pública.
Estigmatización y periodismo en México durante el gobierno de López Obrador
Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, organizaciones civiles denunciaron no solo asesinatos, sino también un ambiente de estigmatización desde el poder. El entonces mandatario sostuvo en distintas ocasiones que su administración “no reprimía” y que las críticas de la prensa hacían parte del debate democrático.
Sin embargo, Amnistía Internacional advirtió que los discursos oficiales que desacreditan a periodistas pueden incrementar los riesgos. “La estigmatización contribuye a un entorno hostil que favorece ataques y amenazas”, señaló la organización en un comunicado.
Espionaje, transparencia y el impacto en el periodismo en México
Las agresiones contra el periodismo en México van más allá de los homicidios. Informes de organizaciones nacionales e internacionales han documentado casos de espionaje, campañas de desprestigio y obstáculos al acceso a la información pública.
La desaparición del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales encendió alertas entre especialistas, que advirtieron un retroceso en el derecho constitucional de acceso a la información.
A esto se sumaron investigaciones periodísticas que revelaron el uso del software Pegasus para espiar a periodistas y defensores de derechos humanos. Para Artículo 19, estas prácticas constituyen “formas indirectas de censura” que inhiben el ejercicio informativo.
Democracia y periodismo en México: repercusiones internacionales
El deterioro del entorno para el periodismo en México también tuvo impacto en la evaluación internacional del sistema democrático. En 2023, The Economist Intelligence Unit degradó la calificación del país, que pasó de ser considerado una “democracia defectuosa” a un “régimen híbrido”, citando debilidad institucional, presión sobre órganos autónomos y un clima adverso para la prensa.
Especialistas en derecho constitucional coinciden en que la violencia contra periodistas trasciende al gremio. Cuando se ataca a la prensa, se restringe el derecho de la ciudadanía a conocer cómo se ejerce el poder y cómo se administran los recursos públicos.
Mientras persistan la impunidad, el espionaje y la descalificación desde el poder, organizaciones defensoras advierten que el periodismo en México seguirá enfrentando uno de los contextos más complejos y peligrosos del mundo, con consecuencias directas para la democracia y el derecho a la información.
A continuación te invitamos a ver el video completo donde analizamos el panorama de las agresiones a la prensa en 2024.





























