El proceso estará centrado en la administración de activos, su posible venta y el pago ordenado de las deudas bajo supervisión judicial.
Noticias Cauca.
La liquidación judicial del Grupo La Cabaña marca el inicio de una nueva etapa que definirá el destino de sus activos y el impacto económico en el norte del Cauca. Luego de no lograr un acuerdo con sus acreedores dentro del proceso de reorganización, las empresas solicitaron formalmente su paso a esta fase, que fue decretada el 18 de junio de 2026 por la Superintendencia de Sociedades.
El proceso involucra a Ingenio La Cabaña S.A., Agroindustrias del Cauca S.A. y Alimentos Derivados de la Caña S.A., compañías que operan en el municipio de Guachené. La decisión se produjo tras la confirmación de que no existían condiciones para alcanzar un acuerdo de pago, lo que dejó como única salida un cierre ordenado bajo supervisión judicial.
A partir de ahora, el enfoque cambia completamente. Las empresas dejan de operar bajo su estructura habitual, ya que quedan suspendidas las funciones de sus administradores y órganos de dirección. En su lugar, un liquidador designado asumirá el control total del patrimonio, con el objetivo de garantizar un manejo transparente y eficiente de los bienes.
Uno de los puntos centrales de esta etapa será la identificación, conservación y eventual venta de los activos. Esto incluye tierras, infraestructura industrial y otros recursos productivos que podrían ser adquiridos por terceros. El resultado de este proceso será determinante para establecer si parte del negocio logra mantenerse bajo nuevos dueños o si se concreta un cierre definitivo.
La incertidumbre laboral llevó a trabajadores del Ingenio La Cabaña a iniciar una huelga indefinida sobre la vía Panamericana, a la altura del peaje de Villarrica. Los manifestantes expresan su preocupación ante la posible liquidación de la compañía, una situación que podría… pic.twitter.com/Z0bMsknNAp
— Telepacífico Noticias (@TPNoticias_) June 17, 2026
En paralelo, se adelantará el pago ordenado a los acreedores, siguiendo las prioridades establecidas por la ley. Este procedimiento busca dar claridad a todos los involucrados sobre cómo se distribuirán los recursos disponibles, en medio de una situación financiera que la propia empresa reconoció como insostenible.
La crisis que llevó a este punto estuvo marcada por varios factores. Entre ellos, el impacto prolongado del fenómeno de La Niña en los cultivos de caña, el alto nivel de endeudamiento tras inversiones recientes y el incremento en las tasas de interés, que elevó significativamente la carga financiera. Esta combinación redujo las posibilidades de recuperación, incluso dentro del proceso de reorganización.
Más allá de lo económico, el proceso tiene un fuerte componente histórico. El Ingenio La Cabaña, con más de 80 años de trayectoria, fue fundado por Moisés Seinjet y se consolidó como un actor relevante en la agroindustria del valle del río Cauca. Su evolución lo llevó a diversificarse en productos derivados de la caña, incluyendo la producción de etanol.
Ahora, el futuro del grupo queda sujeto a las decisiones que se tomen durante la liquidación. La posible venta de activos, la entrada de nuevos inversionistas o la desaparición total de las operaciones son escenarios que se definirán en esta etapa. Mientras tanto, crece la incertidumbre entre trabajadores, proveedores y la economía local, que durante décadas dependió de la actividad del ingenio.
La liquidación judicial no solo representa el cierre de un ciclo empresarial, sino también el inicio de un proceso que determinará qué partes del legado de La Cabaña podrán mantenerse y cuáles desaparecerán definitivamente.





























