Autoridades explican cómo se coordinan CVC y municipios ante riesgos por caída de árboles.
Noticias Valle.
La temporada invernal volvió a encender las alertas en el Valle del Cauca. No se trata solo de calles inundadas o vías colapsadas: el riesgo también está en el arbolado urbano que, debilitado por las lluvias, puede convertirse en una amenaza para peatones y conductores.
Las emergencias recientes han dejado en evidencia un punto clave: cuando un árbol representa peligro, la reacción debe ser inmediata y coordinada.
Las intensas lluvias, que han golpeado a gran parte del país y el Valle del Cauca no ha sido la excepción de emergencias por la ola invernal: árboles caídos, ramas debilitadas y riesgos latentes, exigen atención inmediata. En el departamento, la CVC señaló que la respuesta está en la acción coordinada entre la comunidad, los municipios y la autoridad ambiental, convirtiéndose en la clave para transformar a la emergencia en prevención y evitar que el peligro se convierta en tragedia.
La gestión del riesgo exige coordinación y rapidez. Ante un riesgo inminente, la administración municipal deberá actuar inmediatamente y notificar a la autoridad ambiental competente para formalizar la acción.
¿Quién tiene la responsabilidad?
En espacio público, la competencia es directa de las alcaldías. Son los municipios los que deben intervenir como medida de precaución, prevención y mitigación del riesgo cuando un árbol amenaza con caer.
Detrás de esa decisión hay un concepto técnico. La Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) es la autoridad encargada de evaluar y autorizar las intervenciones forestales.
“Para esto se emite una autorización, de encontrarse el árbol en espacio público. Se le comunica la decisión a la Alcaldía, ya que como responsable de este espacio tiene el deber de gestionar, proteger y mantener el arbolado urbano, ejecutando las acciones necesarias para garantizar la seguridad de todos”, indicó la ingeniera ambiental Lina Johana Mosquera, de la CVC.
¿Y si el árbol está en propiedad privada?
El escenario cambia cuando el riesgo proviene de un predio particular. En esos casos, la responsabilidad recae inicialmente sobre el propietario.
Para el caso de árboles en predios privados, los propietarios serán los directamente responsables, pero si no cuentan con recursos, la administración municipal puede intervenir, tras la evaluación del riesgo.
Esto permite que, incluso en situaciones donde el dueño no tenga cómo asumir la intervención, la autoridad local pueda actuar para evitar consecuencias mayores.
Más allá de la reacción ante la emergencia, el mensaje es claro: reportar a tiempo puede evitar tragedias.





























